martes, 14 de septiembre de 2010

Los ángeles de Rajoy

Por Pilar Portero
'Había una vez tres muchachitas que entraron en política. Les asignaron misiones muy peligrosas pero yo las aparté de todo aquello y ahora trabajan para mi. Yo me llamo Mariano'. Esta sería la versión pepera de la famosa serie Los Ángeles de Charlie. Carmen, Dolores y Soraya en los papeles de Sabrina, Jill y Kelly. Tres influyentes currantas con misiones distintas encomendadas por un líder de la oposición tan invisible como Charlie.


(No te pierdas a Mariano Charlie con sus ángeles)

Dan la cara, tiran del carro, sacan pecho o recogen los pedazos después de la batalla. Es una constante en los partidos. Desde que las mujeres ocupan puestos de responsabilidad, lo habitual es colocarlas en primera línea de fuego. Y precisamente Rajoy destaca por haber formado un equipo, que sin ser compacto, funciona como un ensamblado engranaje. "Mariano se siente más cómodo entre ellas porque se fía y no percibe competencia" me asegura uno de sus más cercanos asesores cuando le planteo mi teoría. Yo creo que el líder del PP se deja envolver por Soraya Sáenz de Santamaría, Dolores de Cospedal, Carmen Martínez Castro, Ana Pastor, Valle Ordoñez o Alicia Camacho, entre una larga lista, porque ellas hacen sin reparos ese trabajo más grueso que él elude.

Ahora que la cadena estadounidense ABC está preparando el regreso de las excitantes e inteligentes detectives, hemos preguntado aquí y allá dentro del PP por las mujeres de confianza del presi. "Las tres son muy competentes. Cada una en su terreno. Soraya es a quién Rajoy está más unido aunque se vean menos desde que ella es portavoz parlamentaria. Han vivido cosas muy complicadas juntos. Resulta eficaz y lista, en el sentido de que las pilla al vuelo. Y encima tiene muy buen carácter, da gusto tratar con ella", esgrime una compañera de partido.

Cospedal, con quien trata a diario en la sede de Génova -donde ambos tienen el despacho-, desempeña el ingrato papel de mala de la película. Claro que, como compensación ocupa un espacio privilegiado en los medios y sus palabras gozan del fervor informativo. Es una especie de Mª Teresa Fernández de la Vega, permanentemente con el látigo en la mano.

La sombra es el espacio en el que mejor se desenvuelve Carmen Martínez Castro. Es ese tipo de jefa de prensa que controla sin que se note. En el Congreso sigue las sesiones desde la tribuna de prensa, sabe de que pie cojean la mayoría de los informadores y su influencia en su jefe es más que notable. "Es muy, muy importante. Diría que una de las personas a las que más escucha Rajoy", me chiva una fuente de su entorno. Rajoy la fichó en 2006, fecha hasta la que trabajó en Onda Cero. Que no se le pone nada por delante, lo demostró el año pasado cuando se querelló con un colaborador de Libertad Digital por acusarla de haber filtrado información que perjudicaba a Aznar. Es discreta y no se le escapa una.

(Rajoy aplaude a rabiar a su ángel en Cataluña, Alicia Sánchez Camacho)

El cuarto ángel sería Ana Pastor, la mujer que antes de ser ministra de Sanidad era la mano derecha de Mariano. "Es eficaz y entregada aunque demasiado exigente, y no tiene facilidad para relacionarse. Cuando Rajoy nombró a Soraya, sufrió un ataque de celos y obligó al jefe a elegir", explica un diputado veterano. Otra de las apuestas, es Alicia Sánchez Camacho, presidenta del PP en Cataluña. "Carece de la preparación académica de las demás pero puso la cara cuando se desató el affaire con María San Gil. Tiene don de gentes y no ha dudado en inmolarse en Girona, una plaza perdida para el PP", apunta la misma fuente.

Claro que la cantera no acaba aquí, porque Rajoy se cubre las espaldas con una extensa lista en la que Valle Ordoñez Carvajal, responsable de Protocolo, es un ejemplo de desconocida que ya está preparada en la parrilla de salida para cuando el presi la pida arrancar. Así se entiende que le baste con apretar el intercomunicador.

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