martes, 4 de mayo de 2010

Rosa Diez y José María Fidalgo, un affaire con the end antes de empezar

El flirt Rosa Díez José- María Fidalgo avanza por una senda de rosas, a tenor de como respira el ex secretario general de CCOO. La cuestión es ¿cuanto tiempo se soportarán? Ya hay apuestas.
Por Ana R. Cañil

"Que no te digo ni que sí ni que no. Y si
fuera que sí, no te lo iba a decir ahora". Así de contundente se nos mostraba el jueves pasado, José María Fidalgo en Gijón, cuando le pregunté sobre su paso a la política, gracias a las ganas que tiene de ficharle Rosa Díez, la líder única y unívoca de UPyD. Hace semanas que se rumorea en los medios, pero es que dos días antes de que Fidalgo llegara a Gijón, la diputada había insistido en el flirteo.
Fidalgo fue a Asturias a dar una charla sobre "La sostenibilidad del Estado de Bienestar" en el seminario que organiza la Asociación de Periodistas Europeos (APE). Pero su charla, en un Salón Jovellanos de la capital repleto de gentes a mitad de la mañana, tuvo todo el aspecto de ser su primer ensayo de mitin político para el "sí" que con probabilidad le dará a la ex eurodiputada del PSOE.

El sindicalista llegó, miró al salón desde sus dos metros de altura, sacó los folios trabajados a mano y soltó su charla clara, contundente, popular. Comenzando por pedir "una democracia decente" -termino que utilizó varias veces- y habló con esa claridad y humorada, que se permite quien es libre. Exigió sinceridad a los políticos, explicaciones de fondo sobre la insostenibilidad de las pensiones a medio plazo ( acaba de participar en un informe sobre el tema con otros sabio para la patronal del seguro, Unespa). Le funcionó lo de cantarle las verdades del barquero a políticos, pero también a ciudadanos: "tenemos todos que saber que las pensiones no son un derecho"; o sobre la financiación y las hipotecas "aquí todos culpables, porque también muchos se han acogido a hipotecas en las que les ofrecían el 120% del valor de tasación del piso y compraban para vender más caro y volver a revender"...En fin, que los aplausos sonoros de la sala demostraron que la gente tiene ganas de que se reparta leña para todo quisqui.

Por esos aplausos y por la actitud del ex líder de CCOO, los plumillas allí presentes no descartamos -más bien el contrario- que Rosa reciba un "sí" de su amigo José María, algo que pondrá más nerviosos aún a los del PP y a los del PSOE, sobre todo en Madrid.
Porque el partido de Díez, muy a su estilo personalista, no para de arrojar buenos datos en las encuestas, robando a socialistas y populares. Aunque en Madrid saca más de quicio al desesperado Tomás Gómez que a la lideresa Esperanza Aguirre.

La cuestión ahora es si José María Fidalgo le dice que sí, y el aún socialista Joaquín Leguina cambia de opinión -"pienso seguir en el PSOE porque no hay mal que cien años dure" suele decir el ex presidente de la Comunidad de Madrid- y se pasa a UpyD aunque solo sea por molestar, cuanto tiempo le van a durar a la diputada Díez en sus filas. "Desde luego, veo difícil por no decir imposible, que Fidalgo soporte dos semanas a Rosa. O viceversa, que cuando Rosa vea que aplauden más a José María que a ella, pueda sobrellevarlo" explica un diputado amigo de ambos personajes, que conoce a Leguina y no cree en los rumores de que este vaya a aceptar una oferta de UPyD.

Mientras, corren las maldades que murmuran populares y socialistas. Por una vez, coinciden en varias cosas sobre el estilo de la nueva líder: representa al pensamiento débil, su estulticia es notable, no hay más que seguirla en los debates del Parlamento, pero sabe lo que quiere oír el ciudadano desencantado. Y desencantados y hartos están los españoles de Zapatero y de Rajoy casi a partes iguales.

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