jueves, 13 de mayo de 2010

Los surcos en la frente de ZP: las grandes fortunas, reforma laboral, banca y autonomías

Si algo quedaba ayer de virgen en el optimismo de Zapatero, el presidente lo perdió durante la náusea continua que pareció invadirle mientras anunciaba las medidas de recorte de gasto, que afectaban a los funcionarios, las pensiones, la prestación por nacimiento y la inversión pública. De momento, porque habrá más recortes.

Ana R. Cañil y Pilar Portero
Lo dijo en los pasillos uno de sus colaboradores. A Zapatero se le han marcado varios surcos profundos en la frente, desde que el pasado 5 de mayo, en Bruselas, tuvo que salir a desmentir el alocado rumor de que España iba a pedir al FMI 250.000 millones de euros.
Ayer, el presidente tenía el rictus amargo, parecía noqueado y hasta más humano, un tipo lejos de ese estúpido optimismo, esquivo a la realidad, que tanto nos ha irritado en los dos últimos años.
Las profundas arrugas que le surcan ahora la frente se deben a lo que aún le queda por hacer y decidir:

1) Tocar los patrimonios de las grandes fortunas, porque se ha comprometido a que los que son más ricos pagarán más ( y aquí retó a Rajoy a que le dé su apoyo, devolviéndole al líder de la oposición el rejón que le había clavado, al acusarle de haber tocado los derechos sociales de los más débiles, pensionistas y funcionarios)

2)Abordar de una vez la reforma laboral, a la que ha vuelto a poner plazo hasta el 30 de mayo. Antes fue abril, luego mitad de mayo como le recordó Durán i Lleida, que una vez más le rogó que dejara de postergar la solución y trajera la reforma a la cámara. Quizá esta sea el surco más profundo, en el el centro de la frente fruncida de Zapatero. Según sus colaboradores, le va a costar tanto como la decisión de las pensiones y la congelación a funcionarios, si sindicatos y patronal no llegan a un cuerdo.

3)Un tercer pliegue es el de obligar a las Autonomís a recortar gastos. Este punto fue un motivo de bronca y fricición constante, donde ZP reprochó a Rajoy que fuera no dijera lo que le dice cuando están a solas. Que el gasto de la administración central ronda el 20%, mientras que el de las autonomías esta alrededor del 35%. El resto "como usted muy sabe señor Rajoy, son prestaciones sociales como el paro" ¿Le acompañara el PP en el viaje de obligar a las CCAA a rebajar gastos y dejar de pedir dinero a la Administración Central?

4)Decidir como mete mano a las empresas con beneficios que aplican EREs y prejubilaciones; para regular a los hedge funds o fondos de alto riesgo, que ha tenido que ser pospuestos hasta las elecciones en Gran Bretaña. Hay que decidir si son medidas en solitario o dentro de la Unión Europea, pero otra cosa es el comportamiento y los bonus de los ejecutivos de empresas que están crisis y plantean reducciones de empleo mientras se suben el sueldo.

En los personal, ayer apareció otro Zapatero distinto, más derrotado y también más cercano, algo tocado. Como le confesó al diputado de ICV, Joan Herrera, con cierto sentimiento:"Soy el mismo, no he cambiado mis valores. Siguen siendo los mismo que antes, pero las políticas que había que hacer están aquí y era mi responsabilidad. El presidente no ha cambiado, ha cambiado la forma de afrontar la crisis en la última semana. Y en cuanto nos recuperemos, le aseguró que volveré a ocuparme de todos los derechos sociales".

Rajoy se cebó con un presidente apabullado por lo que había tenido que asumir -tarde, desde luego- y no le concedió "un cheque en blanco". Dio a Zapatero en el hígado: "No vuelva usted a acusar al PP de que no respetamos las políticas sociales". El líder de la oposición tendrá también que dar la talla y demostrar que es capaz de poner firmes a sus CCAA en el recorte de gastos. Y está por ver que votará en cuanto se meta la tijera en las grandes fortunas. Una medida que puede ir este viernes, cuando entre en vigor el techo de gasto para los Presupuestos Generales del Estado.

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