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martes, 28 de septiembre de 2010

Nos sumamos a la metahuelga de Irene Serrano

Por Ana R.Cañil y Pilar Portero/ Foto: Txema Rodriguez


Estamos paralizados por el individualismo. No nos gusta la huelga que convocan unos sindicatos que hasta antes de ayer han tratado de taparnos la boca. Tampoco queremos seguir el juego al Gobierno. Así que no hacemos nada. Menos mal que Irene, periodista y cómplice de este blog, agita nuestras conciencias hibernadas. Seguro que eres uno de los suyos, de los nuestros.

 (A Irene, a veces, se le tuerce el gesto aunque por lo general esta es su actitud)

Esta es la breve historia de Irene Serrano y la huelga. Busca trabajo -como nosotras-. Hoy mismo ha escrito este tweed "@ireneserrano ¿Algún trabajito para mí? He hecho millones de cosas diferentes, aquí mi cv: http://bit.ly/cysapF (Se agradece RT)". Le faltan tres años para los treinta y ha contribuido a que medios como elmundo.es, El País, Telecinco o la BBC fueran un poquito mejores. soitu.es tuvo también la suerte de contar con ella.

El pasado mes de febrero, justo el día que el Gobierno aprobó el abaratamiento del despido a 33 días, Irene hizo un comentario en twitter:  "@ireneserrano Si esta situación no es para ir a una huelga general, me pregunto cuándo adivinan los sindicatos que tocaremos fondo http://bit.ly/c4KjNn".  UGT Cataluña se tiro a degüello instantáneamente: "@ugtcatalunya Bien, estimada ciudadana, dime que objetivo quieres conseguir con la huelga general y analiza si es viable con ella". Esta frase fue sólo el principio de una serie de descalificaciones a quienes respondimos. Desde aquí te lo contamos, tanto nosotras como la propia Irene en cabreada.doc. Siete meses después, el mismo sindicato que consideraba innecesaria una huelga dice: @ugtcatalunya Repartiment d’octavetes, a favor de la vaga general, en les estacions de metro de Barcelona: http://bit.ly/bGYS6n #vagageneral.


Nos quedó la sensación de que los tópicos son a veces realidad. A los sindicatos no les importaban los parados, sino tener contentos y quitar el miedo a quienes aún tenían su puesto y estaban afiliados. Nos consideraban progrecillos de la red, interneteros más o menos formados, que ni somos obreros ni nada. Gentes que se quejan, niños de papa que se han preparado en exceso. Bueno, ese era el discurso encubierto que percibimos un montón de gente como Irene.

Harta y asqueada de nuevo, la semana pasada Irene abrió una cadena de emails entre los ex soitueros -la mayoría en paro todavía- para decir que estaba cansada de las quejas sobre la huelga y de estar cruzada de brazos. Esto es lo que proponía :

"Ultimamente me encuentro con gente que está harta de la situación de este santo país pero que ha decidido no hacer huelga porque: a) los sindicatos le parecen una tomadura de pelo, b) el triunfo de la huelga se entendería como o un triunfo de los sindicatos, o una victoria del Partido Popular. Quedan 6 días para la huelga general, la situación económica, social y laboral de España es lamentable. Políticos y empresarios se ríen de nosotros de lunes a domingo, y la mayoría de la gente se va a quedar con los brazos cruzados.

Convocar rutas alternativas o fechas diferentes a las "oficiales" es imposible, pero no lo es el organizar una metahuelga, "la huelga de la huelga". Esto es, que la gente acuda a las manifestaciones con carteles, símbolos o frases comunes que dejen claro que no estamos con nadie, que simplemente no aguantamos más (ni siquiera a los convocantes, los supuestos "representantes" de los trabajadores).

En el metro he tomado algunos apuntes de la idea que me gustaría desarrollar:

Sin sindicatos. Sin partidos políticos. Esta es mi huelga. La huelga de los ciudadanos que quieren un cambio. La huelga de los que están hartos. La huelga de los parados. La huelga de los que no tienen quien les represente. Sal a la calle. Para el país. Di lo que piensas. Pero que nadie haga de tu precariedad su victoria. No somos de izquierdas ni de derechas.

Habría que crear mañana mismo un blog con esta idea bien redactada, una frase o una palabra que llegue, que sea fácil de mover y un símbolo. A mí se me ha ocurrido algo: quien vaya a la huelga como ciudadano independiente que se ponga un lazo blanco, un pañuelo blanco en la cabeza o en la muñeca... El blanco como el no-color, el no-logo, la no-ideología tan posmoderna que nos está matando. No es una huelga de izquierdas contra derechas o viceversa. Es una huelga de BASTA YA de tomarnos el pelo. Una marea blanca de personas que no quieren ser manipuladas, que quieren decidir por ellas mismas."

Luego dedicaba un párrafo a los colegas, para terminar con "Hay que ACTUAR". ¿Ingenuo, romántico, propio del cabreo? Bueno, todo puede ser. En tu2is.es apoyamos el cabreo, la impotencia y la rabia de Irene y la de todos los que se han sumado a su propuesta, aunque la hayan arruinado -solo en parte- los laicos del Papa, que van a la huelga con trapo blanco. ¿Y qué? No importa, Irene. Muchos más de los que imaginas, estamos contigo.

Postdata de Cañil: Sólo no comparto una cosa. La afirmación de que no sois de derechas ni de izquierdas. Yo no. Yo soy de izquierdas, y aunque ZP haya salido rana por diferentes razones, no puedo más que estremecerme ante lo que haría el personal del PP. Ah, y también me preocupa un exceso de carga y desprecio hacia la democracia. No conozco un régimen mejor -y crecí con el otro- y sigo pensando que no todos son iguales.
Pero ¡que nos escuchen alto y claro!

lunes, 19 de abril de 2010

Por qué pienso seguir contando Blancanieves a hijos, nietos, bisnietos...

Por Pilar Portero
Casi me abro las venas con este flagrante caso de ignorancia humana. Todavía no me he repuesto del shock. Ya se que de esto hace diez días pero soy de lenta reacción. Que mejor no contemos Blancanieves, ni la Bella Durmiente, ni Cenicienta a los niños. Firmado: UGT y el Instituto de la Mujer. La réplica en "Psicoanálisis de los cuentos de hadas".

"Psicoanálisis de los cuentos de hadas" es uno de mis libros favoritos. Lo tengo siempre localizado y de vez en cuando me sumerjo en algún capítulo por el placer de empaparme de inteligencia en un mundo tan imbécil como el que vivimos. Su enorme autor, Bruno Bettelheim, nació en la cuna del psicoanálisis, Viena, en 1903 y se suicidó en 1990 cuando decidió que no tenía nada más que aportar. En su honor y en el de todos aquellos que saben que la imaginación es lo que realmente nos diferencia de los animales, permitidme contaros un cuento.

Hace muchos, muchos años, un hombre repleto de talentos, descubrió que los cuentos de hadas clásicos, además de ser auténticas obras de arte, están plagados de significados subyacentes que ayudan a los niños a hacer frente a los problemas propios del crecimiento y a la comprensión de su entorno. "Hansel y Gretel", por ejemplo, es un perfecto manual sobre cómo abordar el temor a ser abandonados -una angustia, por cierto, que no tiene edad- y de la lucha por la independencia.

La maravillosa virtud de este tipo de historias clásicas y la razón por la que han servido de guía a multitud de generaciones desde hace siglos, radica en que procuran la oportunidad a los niños de ir encontrando sentido a sus vidas y seguridad en si mismos al verse reflejados en los personajes desvalidos de los cuentos que logran resolver sus problemas por si sólos haciendo gala de una fortaleza envidiable. Evitando, además, tener que tumbarse en el diván de un psicoanalista. Los hermanos Grimm, Hans Christian Andersen, Lewis Carroll, etc. son competencia evidente para miles de psicólogos y pedagogos erroneamente modernos y empeñados en que los cuentos reflejen la vida actual como si te mirases en un espejo. Puag.

El propio Bettelheim renegaba de la alterada versión de Blancanieves que parió Walt Disney. Pero no porque el príncipe fuera un hombre y Blancanieves, una dulce niña con recursos suficientes como para solventar un encadenado de contrariedades, tales como los celos, la pubertad, la iniciación sexual, etc. Lo que le molestaba es que hubiese dado a cada enanito una personalidad y un nombre distinto pues distorsionaba su significado. Los enanitos representan el periodo preedípico en el que se han quedado estancados (no tienen padres, ni pareja, ni hijos) y sirven para poner de relieve la importante evolución por la que debe pasar Blancanieves.

El miedo a los cambios de la preadolescencia, los celos de la madrastra ante el atractivo que trae consigo esa metamorfosis, los eternos conflictos edípicos -el padre dividido entre su mujer y su hija-... "Pocos cuentos distinguen tan claramente entre las fases del desarrollo infantil", apunta el psicoanalista vienés. El príncipe no encarna al salvador, sino que tal y como analiza Bettelheim, su aparición simboliza que tras la batalla interna que ha librado Blancanieves, tanto física como intelectualmente, ya está preparada para establecer relaciones sentimentales propias de la edad adulta.

Esta es la visión de la jugada de los listos del siglo XXI que figura en el material pedagógico: "Los cuentos infantiles están llenos de estereotipos sobre las mujeres y los hombres. Casi todas las historias colocan a las mujeres y las niñas en una situación pasiva, en la que el protagonista, generalmente masculino, tiene que realizar diversas actividades para salvarla. Es el caso de la Bella Durmiente, la Cenicienta, Blancanieves...".

Discrepo, gracias a Bettelheim y a mi propio sentido común, de la lectura plana que algunos expertos actuales se empeñan en realizar y hacernos deglutir sobre los estereotipos de género que transmite este magistral relato, entre otros. Y siento que quienes han elaborado la guía editada por el Instituto de la Mujer y UGT en la que se recomienda no contar a nuestros hijos cuentos como Blancanieves, La Cenicienta o La Bella Durmiente, se lo hayan logrado colar a Bibiana Aido. Una mujer con más coco del que los medios le atribuyen. Me sorprende que ella, que sabe lo nocivo que es juzgar sin conocer todos los datos, haya aprobado tal bobada. No te pierdas esta simplista justificación de Luz Martinez Ten, secretaria de Políticas Sociales de FETE- UGT, una de las responsables: "No queremos a Blancanieves fuera de la escuela sino que el príncipe comparta las tareas de palacio".

Yo por mi parte pienso seguir narrando con la crudeza original y las extremas y antagónicas personalidades de sus protagonistas, estos y otros cuentos de hadas a todos mis descendientes. ¿Por qué crees que los malos resultan tan seductores y a los niños les encanta escuchar una y otra vez la misma historia? ¿No será mejor educar en la frustración, desenmascarar a los hijos de puta con los que se las tendrán que ver y que sepan que a pesar de tantos malos rollos, la felicidad también existe?

Nota: La Blancanieves mordiendo la manzana de Apple -manzana=sexo- es de Antonio de Felipe.

lunes, 8 de febrero de 2010

Novena para recuperar la confianza en Zapatero, en Rajoy, en De la Vega, en la deuda pública... y hasta en Raúl

Por Pilar Portero

Puede que sea el síndrome de Estocolmo o la piedad que despiertan las crucifixiones públicas, pero creo que Zapatero, Rajoy y todos los españolitos que hemos puesto nuestro destino en sus manos, necesitamos encomendarnos a alguien que no es de este mundo, llámale como más te guste: Dios, Marx o Soros. Y no es que me mueva el orgullo patrio o la nostalgia por el pasado, carezco de ambos sentimientos. Pero hoy me he levantado y me he dicho: voy a empezar una novena.



Que seas laico no es óbice, también lo es Zapatero y oró junto a Obama el pasado día 4. Ni hagas caso de la reflexión de Nietzche de "la locura es la excepción en los individuos pero la norma en los grupos". Lo auténticamente peligroso es el autoengaño cuyo fin es aplacar la ansiedad. Creernos que la crisis no era para tanto, que los parados no eran para tanto, que el problema de solvencia no era para tanto, que que el presidente sólo escuchara a quién le decía SI no era para tanto o que la eterna ambiguedad e indefinición de Rajoy, tampoco era para tanto. Claro que situarse de pronto en el extremo contrario porque la prensa nacional y extranjera te ha estado machacando durante el fin de semana o porque las mismas agencias de rating que mintieron sobre Lehman y cía lo han dictaminado, resulta tan descabellado e irracional como la anterior postura reinante de mirar hacia otro lado.

Estos son mis objetivos para la novena. Puedes acompañarme, si quieres. No va a obrar milagros tipo que España recupere la calificación doble AA+, o que por fin los distintos partidos firmen un pacto de Estado. Pero sirve para analizar uno mismo la situación, y pensar sin que Krugman o Montoro o Toxo argumente por ti. Enchufa la novena de Beethoven de fondo -por si te inspira-, y recita 10 veces el Ave María, la Internacional o una plegaría de creación propia durante nueve días.

Lunes 8. Por los parados y su santa paciencia.
Martes 9. Por UGT y Comisiones Obreras y su obsesión por hacernos comulgar con ruedas de molino.

Miércoles 10. Por María Teresa Fernández de la Vega y su cabeza.

Jueves 11. Por Rajoy, para que alguien confíe en él.

Viernes 12. Por los especuladores y su conciencia -¿la tienen?-.

Sábado 13. Por ti y por mi, futuros pensionistas a dos velas.
Domingo 14. Por la prensa y sus interesadas y cambiantes visiones de la realidad - ¿te acuerdas de cómo El País celebraba los brotes verdes el pasado mayo?-.

Lunes 15. Por Raúl para que recupere la gloria a lo Guti
Martes 16. Por Zapatero y su su clarividencia. Pobre, ¡qué da pena ya!

viernes, 5 de febrero de 2010

Twitter dispara con ironía contra la reforma laboral del Gobierno

Por Pilar Portero

Twitter está que arde
. Mientras el Gobierno aprueba en el Consejo de Ministros una reforma laboral en la que propone abaratar el despido a 33 días, los trabajadores menores de 30 años, esos que tendrán que soportar las pensiones en el futuro, ironizan y hasta se pelean con los sindicatos en esta red social.

Este es un pequeño ejemplo, por si en Presidencia quieren testar en vivo y en directo la situación. Me conecto hace unos minutos y me revuelve las tripas el comentario que UGT Cataluña le tira a la cara a Irene Serrano, periodista en paro como yo: "@ireneserrano Bien, estimada ciudadana, dime que objetivo quieres conseguir con la huelga general y analiza si es viable con ella". Y esta es la frase de Irene que desató semejante reflexión sindicalista: "@ireneserrano Si esta situación no es para ir a una huelga general, me pregunto cuándo adivinan los sindicatos que tocaremos fondo http://bit.ly/c4KjNn"

El tweed vuela
@delia2d Me parece guay que se abarate a 33 días el despido de los jóvenes. Total, la única joven que quede trabajando va a ser Aído..." o " @JaimeRubio Hay que reactivar la economía: indemnicemos a los empresarios si nos despiden". Ácido ácido el de @Guillermolo "¿Sindiqué? ¿Tenemos de eso? ¡Me pido delante!". Y emulando su gran argumento -el de ugt cataluña-, el mío: "@pilarportero Bien, estimado ciudadano ugestista, dime que objetivo quieres conseguir amordazando a 4,3 millones de parados? No os necesitamos".

En el post siguiente, Irene ofrece el relato pormenorizado y el porqué de su hartazgo.

Cabreada.doc


Nuestra colega, Irene, cuenta como un comentario suyo en twitter ha provocado la sorprendente respuesta de UGT Cataluña.

Por Irene Serrrano

Trabajo desde julio de 2007 como periodista (periodista titulada, antes hubo tres años de prácticas no remuneradas o con una remuneración simbólica). Los seis primeros meses lo hice para una revista con horario de 9.30 a 18 horas en oficina y facturando como colaborador externo. Cobraba tan poco que ni siquiera tuve que darme de alta en autónomos. Por fin, en enero de 2008 me subieron el sueldo y me di de alta en el régimen de trabajadores autónomos. Desde agosto de 2008 trabajo realmente como freelance (y no como esa figura que el Gobierno se ha inventado de ‘autónomo económicamente dependiente’ y que no son más que los jóvenes a los que las empresas se niegan a hacer contrato).

Cada mes hasta julio de 2009 pagué 176, 44 euros a la Seguridad Social y el IRPF correspondiente a lo que facturaba. Cesé mis pagos porque en esa fecha me contrató una empresa. Mi primer contrato con cinco años de experiencia. La empresa quebró a los tres meses, a finales de octubre de 2009. Durante noviembre y diciembre viví con el finiquito. Esos dos meses comencé con mis colaboraciones como freelance para varios medios. En enero de 2010 volví a darme de alta en el régimen de autónomos y facturé y cobré los trabajos realizados.

En agosto de 2009 solicité la Renta Básica de Emancipación en la Oficina de Vivienda de la Comunidad de Madrid. Cumplía y cumplo todos los requisitos, incluido el de unos ingresos anuales de menos de 22 mil euros. En octubre me contestaron que ya había alguien percibiendo esa ayuda en mi domicilio. Tuve que ir a subsanar el error dado que yo soy la única inquilina de ese apartamento (de 30 metros cuadrados). La persona que arrendó la vivienda anteriormente seguía recibiendo la ayuda pese a no residir siquiera en el país. La siguiente noticia que tuve de la Oficina de Vivienda fue el 5 de enero. Me pidieron el certificado de haberes. Como la empresa en la que trabaja había desaparecido –y mi situación laboral por ende había cambiado–, no lo pude presentar y en su lugar les hice llegar mi despido y lo que me habían pagado por él, así como mi alta como autónomo ese mismo mes.

Ayer, 4 de febrero de 2010 recibí una llamada de la Oficina de Vivienda de un individuo que no se identificó. Me preguntó que había estado haciendo esos dos meses, que cuáles habían sido mis ingresos. Le respondí que había vivido del finiquito hasta enero de 2010, fecha en la que volví a darme de alta como autónomo y facturé nuevos trabajos. La persona al otro lado del teléfono me dijo que entonces no tenía unos ingresos mensuales. Le respondí que quién los tiene hoy día y que pese a eso, sobrevivo con mi trabajo. Me contestó que no cumplo los requisitos para recibir la Renta Básica de Emancipación. Le dije que ésta pide una fuente regular de ingresos y que yo la tengo, que sólo tienen que consultar con la Agencia Tributaria. Volvió de nuevo a los dos meses en que no había facturado nada y me preguntó si había cobrado (“por lo menos”, señaló) el paro. Le contesté que yo no tengo derecho a ningún subsidio porque la mayor parte mi vida laboral he trabajado como autónomo. Resopló y concluyó que volviera a pedir la ayuda cuando tuviese unos ingresos mensuales.

Esta mañana he twitteado lo siguiente: “Si esta situación no es para ir a una huelga general, me pregunto cuándo adivinan los sindicatos que tocaremos fondo. Y, sin ser mi contacto, UGT Cataluña me ha contestado: “Las huelgas generales son para tirar atrás una ley en concreto, dime exactamente que contenido puede tener la huelga general”. Yo, ingenuamente, he respondido: “Las huelgas generales son para lo que los CIUDADANOS queremos que sean... Y cambian su sentido con el paso del tiempo”. Lo que viene después es una discusión absurda que se puede serguir en @ireneserrano y @ugtcatalunya .

Me ha sorprendido que los sindicalistas, con todo lo que tienen ahora por delante, se dediquen a responder a usuarios de una red social que ni siquiera les ha mencionado directamente. Sobretodo, que contesten con malos modos, con una soberbia que no corresponde a un sindicato y para replicar a una crítica. Ilusa yo, que siempre pensé que los sindicatos estaban para defender nuestros derechos. Y en vez de eso, parece ser que su oficio ahora es intentar callar a los usuarios de Twitter. Es irónico que el día que Gobierno plantea abaratar el despido de los jóvenes a 33 días, un sindicalista me pregunté que por qué quiero ir a la huelga general. Y más todavía cuando ayer una funcionaria de la Comunidad de Madrid no podía creer que yo hubiese vivido con el finiquito de un despido. Y eso que era un despido de los de 45 días…