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miércoles, 29 de septiembre de 2010

Llegamos a saber que Topshop está cerrado y no vamos a Sol

Por Pilar Portero, Ana R. Cañil, Irene Serrano
Vamos al Congreso y luego hacemos la calle como Putas Plumillas Paradas ( PPP). Comprobamos in situ que la huelga, en el corazón de la capital, ni fu ni fa. Excepto por el cordón de fornidos policias que rodea El Corte Inglés de Sol como si fueran empleados de Isidoro Álvarez y el cierre de Topshop, la tienda inglesa a la que somos adictas. Los Zara de Amancio Ortega todos abiertos y sin protección. Sólo los ciclistas alternativos, cientos recorriendo las principales arterias de Madrid, merecen la pena.
(La Cañil rodeada de ciclistas en Sol a las 11 de la mañana posa arriba con su lema favorito)

El triunfo de los alternativos
Se veía venir en la red. El poder sindical ha perdido fuelle. Siguen siendo los amos a la hora de convocar porque el egoísmo y la individualidad de los internautas les paraliza, pero a entusiasmo y agitación nos ganan a los ciclistas. Subidos a sus bicis, han tomado el centro de Madrid. A primera hora recorrían en soledad San Bernardo, Atocha o la Gran Vía camino de la Puerta del Sol. Sin más adscripciones que el hartazgo ante la situación de paro, la prepotencia financiera y la inutilidad de la clase política y sindical. Mientras los unos y los otros se reparten el triunfo, ellos saben que son los únicos ganadores porque han logrado dar visibilidad al cabreo colectivo.


 Espectacular la seguridad nacional -que pagamos todos- alrededor de El Corte Inglés
La barrera de protección parecía un catálogo de cuerpos Danone. Con los brazos cruzados y cara de pocos amigos impedían el paso a cualquiera que portase una enseña sindical o que fuese en bici -dado que los ciclistas alternativos se han revelado más agitadores que los maduros sindicalistas-. A pesar de que Amancio Ortega posee ya un emporio mayor que el de Isidoro Álvarez, se ve que Álvarez acojona más. Ayer por la tarde en el centro de Arapiles (Madrid) un empleado del super le preguntaba al encargado "¿Mañana que hago?". "Venir a trabajar", le respondía su jefe. "Es que vivo en Getafe, dependo del transporte", replica el chaval. "Pues te vienes andando, pero vienes", zanjó su superior.


 Ni rastro de la Huelga en el Congreso
Allí estaban ellos, nuestros políticos, hablando de sus cosas. Han aludido a la huelga a primera hora y de pasada. Daba hasta corte preguntarles por algo tan grosero y poco fino. Ni piquetes ni proclamas. Sólo una pequeña manifestación de CGT ha pasado por delante de los leones, tan anecdóticamente que las fuerzas de seguridad ni se han molestado en cortar el tráfico. En el hemiciclo y en los pasillos, los temas eran otros. La subida de la luz, las primarias del PSOE, dónde se oculta el Tea Party patrio... Le preguntamos a Trini por sus posibilidades después de que Tomás Gómez obtuviera más avales que ella. "Voy a ganar. Acuérdate ese día. Ya me sorprende haber logrado 5.800 porque estoy luchando contra el aparato regional, que no se te olvide". Le deseamos suerte y nos vamos a la calle.

Los parados existen
Y creciendo. Hasta el Gobierno ha aumentado su previsión de paro para 2011 del 18,9% al 19,3%, pese a lo buena que dicen que es su reforma laboral, esa que es la razón de esta huelga de hoy tan desigual.
El dato -el de que existen casi cinco millones de parados- hoy no habría figurado si no llega a ser por los 'ciclistas'. Con la pancarta de uno de ellos ha posado la Portero. Las personas que había a su lado -chicas y chicos "alternativos"- nos han pedido que no les sacáramos. Están asqueados de todos los medios de comunicación. 




 
¿ A ti qué tal te comen los caballos?
Como si tal cosa, este trío de policías nacionales paseaba por la Gran Vía a las 12,30 de la mañana. El tráfico en su línea y los problemas, controlados. Con tranquilidad comentan sus asuntos. Y es que por mucho que la prensa convencional se empeña en enseñarnos imágenes de altercados -tienen que justificar porque a las 8 de la mañana en la puerta del Corte Inglés las hordas de periodistas parecían los piquetes- lo cierto es que el ambiente era muy relajado. Con excepción de la batalla campal en Barcelona.

Haciendo de anarquista
Irene Serrano, a cuya metahuelga te contamos ayer que nos sumabamos, nos manda un mail:
"La imagen era desoladora: más policías que piquetes, barrenderos limpiando los panfletos del suelo. dependientas rascando las pegatinas de los cristales... pero de repente oí un gritillo que me cautivó: “Ni liberados, ni subvenciones”. Eran los de la CNT, un sindicato anarquista, autofinanciado, de organización horizontal (todo se decide en asambleas, no tienen órgano ejecutivo) que no pertenece a ningún partido. 
Con lágrimas en los ojos les dije que me parecía que esto estaba siendo un fracaso. Me gustó su discurso así que decidí unirme. Podría decirse que he sido durante una mañana, piquete informativo de la CNT. La imagen de salvajes que tenemos de los piquetes no coincide con lo que he visto hoy: un grupo de personas que intentaban convencer a la gente de que la salida a su atolladero es la acción y que, a cambio, recibían insultos, golpes y ¡hasta un huevo!.
Al grito de “Huelga General, hoy no se trabaja, hoy no se consume” se colocaban en las puertas de todo tipo de negocios. Me sorprendió la tranquilidad de los piquetes ante los insultos, las provocaciones de la Policía Nacional y ¡el huevo!. Al contrario, los ciudadanos que habían acudido a trabajar o estaban comprando como un día normal parecían malhumorados, molestos con la huelga, con los huelguistas (“como se nota que no tenéis trabajo, vagos” les –nos- espetaban muchos) pero también con la reforma laboral".

Y al final ¿ha triunfado la huelga o no? Ya sabéis, cada uno se apuntara a la lectura que más le guste. El Gobierno que no, los sindicatos que éxito total, el PP que un desastre de unos y otros (zapateristas y sindicalistas). Cómo sabemos que tenéis criterio propio e información, concluiréis lo que vuestro sentido común y vuestra vivencia de la huelga os indique.

martes, 1 de junio de 2010

Dos años ya de crisis ¿Deberíamos follar más?

Por Pilar Portero
No disimules. Seguro que en estos dos años de crisis te has planteado si a todos les pasa lo mismo que a ti. ¿Lo haces más o menos?


2012:A follar a follar que el mundo se va a acabar. No te molestes en montar este grupo en Facebook porque ya está creado. Cómo sugerencia te ofrecemos 'Salvemos al 'griego', en lugar de a Grecia'.
¿Cómo se comportan históricamente los humanos cuando la incertidumbre les azota, en forma de guerras, pestes o dramas económicos? Pues plantan cara al inevitable sufrimiento entregándose al placer inmediato dado que mañana se ignora lo que puede pasar. Ya sabes que estamos al borde del precipicio. Otra agencia de rating nos ha vuelto a bajar la calificación del reino de España y ni Zapatero ni Rajoy parecen tener soluciones para salir de esta. La reforma laboral se hará por decreto y las inversiones extranjeras tensan la cuerda con nuestro país haciéndose las estrechas.

Desde que quebró Lehman Brothers he ido preguntando a algún que otro sexólogo, psicólogo y médico de familia sobre la influencia de la crisis sobre las ganas de follar. La mayoría coinciden en que el INEM baja la libido a los parados y que "la población en general, no es todavía consciente de que está en una situación tan límite como para entregarse al sexo", tal y como me ha vuelto a asegurar el psiquiatra y sexólogo Juan José Borrás del Instituto Espill. A mis expertos el tema les resulta interesante -pueden que sólo lo digan para no desilusionarme- pero consideran que todavía no disponen de datos que avalen mis reflexiones. Me animan a que si logro armar el tema, o lo hace otro, envíe la tesis al Congreso Latinoamericano de Sexología que este año se celebra en Alicante.

El punto de partida es bien sencillo. Nos enfrentamos a un gigante sin rostro de nombre La Mayor Crisis Económica de la Historia y de apellidos Que Te Está Jodiendo. En sólo dos añitos se ha cargado el estado del bienestar -un término muerto y enterrado en la actualidad-. Tú, o te has quedado en paro o lo estarás en breve. Has reducido los gastos a la mínima por si acaso. Y para rematar, también te estás ahorrando los polvos porque parece que el ambiente no acompaña. Así que fabricas cada vez menos endorfinas, esos opioides naturales que generan optimismo. Estás aletargado y lo mismo te da un 'tijeretazo' que doscientos. ¿Para qué te hinchas de antidepresivos pudiendo solucionarlo entre las sábanas? Calcula que estamos en un estado bastante excepcional política y económicamente, con una sociedad anestesiada. Eres cómplice sin ni tan siquiera quererlo. Si no te bastan estos argumentos, busca los tuyos.

Cuando empezó la debacle en diversos medios de comunicación escribieron sobre la conexión sexo-crisis. Guardian, Slate, o Telegraph, entre otros muchos, trataron sobre la adicción al sexo o sobre la conversión en terapeutas de las prostitutas de Wall Street, ya que en lugar de celebrar éxitos tenían que manejar los fracasos de sus clientes. En realidad, mis colegas anglófonos tampoco tienen una respuesta claro. A ti y a mi nos dejan en el limbo. Nadie se ha molestado en analizarnos. Ni en desatar un deseo sexual intrínseco a las grandes crisis mucho más letal que un millón de huelgas generales.

Pero mis psicólogos habituales concluyen que ante la duda, folles. Igual eres de los que les da un poco de pereza pero ya verás como engancha y desarrolla la imaginación. Además la crisis va para largo hasta el ¿2016? Ya estás quitándote la ropa. Y no me vengas que no tienes con quien. ¿No te has enterado que el iPad sirve para todo?

lunes, 8 de febrero de 2010

Novena para recuperar la confianza en Zapatero, en Rajoy, en De la Vega, en la deuda pública... y hasta en Raúl

Por Pilar Portero

Puede que sea el síndrome de Estocolmo o la piedad que despiertan las crucifixiones públicas, pero creo que Zapatero, Rajoy y todos los españolitos que hemos puesto nuestro destino en sus manos, necesitamos encomendarnos a alguien que no es de este mundo, llámale como más te guste: Dios, Marx o Soros. Y no es que me mueva el orgullo patrio o la nostalgia por el pasado, carezco de ambos sentimientos. Pero hoy me he levantado y me he dicho: voy a empezar una novena.



Que seas laico no es óbice, también lo es Zapatero y oró junto a Obama el pasado día 4. Ni hagas caso de la reflexión de Nietzche de "la locura es la excepción en los individuos pero la norma en los grupos". Lo auténticamente peligroso es el autoengaño cuyo fin es aplacar la ansiedad. Creernos que la crisis no era para tanto, que los parados no eran para tanto, que el problema de solvencia no era para tanto, que que el presidente sólo escuchara a quién le decía SI no era para tanto o que la eterna ambiguedad e indefinición de Rajoy, tampoco era para tanto. Claro que situarse de pronto en el extremo contrario porque la prensa nacional y extranjera te ha estado machacando durante el fin de semana o porque las mismas agencias de rating que mintieron sobre Lehman y cía lo han dictaminado, resulta tan descabellado e irracional como la anterior postura reinante de mirar hacia otro lado.

Estos son mis objetivos para la novena. Puedes acompañarme, si quieres. No va a obrar milagros tipo que España recupere la calificación doble AA+, o que por fin los distintos partidos firmen un pacto de Estado. Pero sirve para analizar uno mismo la situación, y pensar sin que Krugman o Montoro o Toxo argumente por ti. Enchufa la novena de Beethoven de fondo -por si te inspira-, y recita 10 veces el Ave María, la Internacional o una plegaría de creación propia durante nueve días.

Lunes 8. Por los parados y su santa paciencia.
Martes 9. Por UGT y Comisiones Obreras y su obsesión por hacernos comulgar con ruedas de molino.

Miércoles 10. Por María Teresa Fernández de la Vega y su cabeza.

Jueves 11. Por Rajoy, para que alguien confíe en él.

Viernes 12. Por los especuladores y su conciencia -¿la tienen?-.

Sábado 13. Por ti y por mi, futuros pensionistas a dos velas.
Domingo 14. Por la prensa y sus interesadas y cambiantes visiones de la realidad - ¿te acuerdas de cómo El País celebraba los brotes verdes el pasado mayo?-.

Lunes 15. Por Raúl para que recupere la gloria a lo Guti
Martes 16. Por Zapatero y su su clarividencia. Pobre, ¡qué da pena ya!

viernes, 5 de febrero de 2010

Cabreada.doc


Nuestra colega, Irene, cuenta como un comentario suyo en twitter ha provocado la sorprendente respuesta de UGT Cataluña.

Por Irene Serrrano

Trabajo desde julio de 2007 como periodista (periodista titulada, antes hubo tres años de prácticas no remuneradas o con una remuneración simbólica). Los seis primeros meses lo hice para una revista con horario de 9.30 a 18 horas en oficina y facturando como colaborador externo. Cobraba tan poco que ni siquiera tuve que darme de alta en autónomos. Por fin, en enero de 2008 me subieron el sueldo y me di de alta en el régimen de trabajadores autónomos. Desde agosto de 2008 trabajo realmente como freelance (y no como esa figura que el Gobierno se ha inventado de ‘autónomo económicamente dependiente’ y que no son más que los jóvenes a los que las empresas se niegan a hacer contrato).

Cada mes hasta julio de 2009 pagué 176, 44 euros a la Seguridad Social y el IRPF correspondiente a lo que facturaba. Cesé mis pagos porque en esa fecha me contrató una empresa. Mi primer contrato con cinco años de experiencia. La empresa quebró a los tres meses, a finales de octubre de 2009. Durante noviembre y diciembre viví con el finiquito. Esos dos meses comencé con mis colaboraciones como freelance para varios medios. En enero de 2010 volví a darme de alta en el régimen de autónomos y facturé y cobré los trabajos realizados.

En agosto de 2009 solicité la Renta Básica de Emancipación en la Oficina de Vivienda de la Comunidad de Madrid. Cumplía y cumplo todos los requisitos, incluido el de unos ingresos anuales de menos de 22 mil euros. En octubre me contestaron que ya había alguien percibiendo esa ayuda en mi domicilio. Tuve que ir a subsanar el error dado que yo soy la única inquilina de ese apartamento (de 30 metros cuadrados). La persona que arrendó la vivienda anteriormente seguía recibiendo la ayuda pese a no residir siquiera en el país. La siguiente noticia que tuve de la Oficina de Vivienda fue el 5 de enero. Me pidieron el certificado de haberes. Como la empresa en la que trabaja había desaparecido –y mi situación laboral por ende había cambiado–, no lo pude presentar y en su lugar les hice llegar mi despido y lo que me habían pagado por él, así como mi alta como autónomo ese mismo mes.

Ayer, 4 de febrero de 2010 recibí una llamada de la Oficina de Vivienda de un individuo que no se identificó. Me preguntó que había estado haciendo esos dos meses, que cuáles habían sido mis ingresos. Le respondí que había vivido del finiquito hasta enero de 2010, fecha en la que volví a darme de alta como autónomo y facturé nuevos trabajos. La persona al otro lado del teléfono me dijo que entonces no tenía unos ingresos mensuales. Le respondí que quién los tiene hoy día y que pese a eso, sobrevivo con mi trabajo. Me contestó que no cumplo los requisitos para recibir la Renta Básica de Emancipación. Le dije que ésta pide una fuente regular de ingresos y que yo la tengo, que sólo tienen que consultar con la Agencia Tributaria. Volvió de nuevo a los dos meses en que no había facturado nada y me preguntó si había cobrado (“por lo menos”, señaló) el paro. Le contesté que yo no tengo derecho a ningún subsidio porque la mayor parte mi vida laboral he trabajado como autónomo. Resopló y concluyó que volviera a pedir la ayuda cuando tuviese unos ingresos mensuales.

Esta mañana he twitteado lo siguiente: “Si esta situación no es para ir a una huelga general, me pregunto cuándo adivinan los sindicatos que tocaremos fondo. Y, sin ser mi contacto, UGT Cataluña me ha contestado: “Las huelgas generales son para tirar atrás una ley en concreto, dime exactamente que contenido puede tener la huelga general”. Yo, ingenuamente, he respondido: “Las huelgas generales son para lo que los CIUDADANOS queremos que sean... Y cambian su sentido con el paso del tiempo”. Lo que viene después es una discusión absurda que se puede serguir en @ireneserrano y @ugtcatalunya .

Me ha sorprendido que los sindicalistas, con todo lo que tienen ahora por delante, se dediquen a responder a usuarios de una red social que ni siquiera les ha mencionado directamente. Sobretodo, que contesten con malos modos, con una soberbia que no corresponde a un sindicato y para replicar a una crítica. Ilusa yo, que siempre pensé que los sindicatos estaban para defender nuestros derechos. Y en vez de eso, parece ser que su oficio ahora es intentar callar a los usuarios de Twitter. Es irónico que el día que Gobierno plantea abaratar el despido de los jóvenes a 33 días, un sindicalista me pregunté que por qué quiero ir a la huelga general. Y más todavía cuando ayer una funcionaria de la Comunidad de Madrid no podía creer que yo hubiese vivido con el finiquito de un despido. Y eso que era un despido de los de 45 días…

martes, 2 de febrero de 2010

Todo el morbo para el viernes


Por Ana R. Cañil

Ni la jubilación a los 67, ni el déficit disparado, ni el prestigio de España como pagador...todo eso se quedará en pecata minuta ante la ¿reforma laboral o parto de ratón? que parirá Zapatero el próximo Consejo de Ministros. Ahí es donde dará la talla de lo que nos espera. ¿Soportaremos tanto morbo hasta el viernes?

Es la pregunta del millón. ¿Quién o qué le ha hecho a Zapatero cambiar de opinión y plantear medidas brutales -por lo impopular- como el debate sobre alargar la jubilación hasta los 67 años? Según el secretario general de UGT, Cándido Méndez, ha sido "el o mejor, la coyuntura" quien ha obligado al presidente a dar el giro. Al sindicalista, hasta ahora uno de los asesores de cabecera del presidente, la propuesta no le convence nada.

Según un ex ministro del Gobierno, "ha sido la realidad. El presidente empieza a aceptarla". Eso sí, siempre la verá venir más lentamente que el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, hasta hace unas semanas poco menos que satanizado por el Ejecutivo de Zapatero, o que el ex vicepresidente Pedro Solbes y su equipo saliente.

Según un economista, "la presidencia de la UE le ha obligado a dar el giro. Necesitaba hacer un gesto de dureza ante las críticas que está recibiendo por parte de la prensa anglosajona. Unas críticas interesadas muchas veces. Tenía que demostrar lo que el mismo ZP dijo en Davos, que somos un país serio".

Según algunos tertulianos que no miden los tiempos, "ha girado ante el ridículo de la cumbre de Davos, donde se ha visto sentado con quien no debía, como el primer ministro griego".
Esta última versión es difícil de mantener, porque por mucho que improvise el presidente en materia económica -e improvisa- es imposible lanzar un debate de este calibre casi simultaneamente a su comparecencia en Davos. No tenía tiempo material y lo cierto es que ya anunció en rueda de prensa, en enero, que en el consejo del 29 habría que abordar el tema de las jubilaciones. A lo largo del año pasado, en diferentes ocasiones había pedido conclusiones sobre las pensiones y debatir dentro del Pacto de Toledo.

Total, que tras varias consultas, se nos difumina la idea -era esperanzadora, la verdad- de que en La Moncloa se escondiera un nuevo gurú, desconocido, que infundiera un poco de realidad y sentido común en el presidente. Una persona física, más allá de la propia ministra Elena Salgado, del director de la oficina Económica, Javier Vallés, del mismísimo ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba -que también sabe de pensiones, coyuntura y realidad- del jefe del gabinete y la fontanería, Jose Enrique Serrano, junto con el secretario de Estado para la Seguridad Social, Octavio Granados o del secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, del cual se dice que la vicepresidenta Salgado le escucha, pero no sin tensiones.
Hasta aquí, algunas de las personas que podrían imponer una gota de realidad sobre el optimismo impenitente y agotado de ZP, pero no son ningún nuevo gurú.

"Sí, esos son algunos de los nombres. Pero lo que le ha dado vértigo ha sido el déficit, 11,4% del PIB para el 2009 y el prestigio de la deuda que emite España. Cada vez estamos más lejos de Alemania, la referencia para la UE. Aunque no estamos tan mal, ni mucho menos, como nos quieren hacer creer, cerca de Grecia o Portugal" señala el ex ministro consultado.

La cuestión es que tanto a sus correligionarios como a la oposición, Zapatero les ha dejado sorprendidos por la áspereza con que ha lanzado un asunto como el debate de la edad de jubilación. Ha empezado la casa por el tejado, porque las pensiones es un problema a medio plazo, cuando lo que tiene sobre la mesa, a corto, muy corto, son 4.326.500 problemas sin resolver, que somos los parados.
Aún sin rechazar la discusión sobre la edad de jubilación, a la que la ministra Salgado ya ha situado en su justo límite, " será matizada" en el Pacto de Toledo, lo importante es lo que queda por llegar este viernes: la reforma laboral.

O el "engendro o pacto de ratón u otra sorpresa" que puede salir del Consejo de Ministros de este viernes, y donde el Gobierno intentará reconciliarse con los sindicatos, enfadados ahora por lo de la edad de jubilación, con lo cuál, esperemos a ver que sale de esa reforma laboral" vaticina el economista, que por cierto se sitúa muy cercano a las tesis del Documento de los 100 y a sus colegas, Javier Andrés y Rafael Doménech, quienes siguen preguntandose si nos podemos permitir no reformar el mercado de trabajo.

Así, después de tanta bronca con las jubilaciones, el prestigio de nuestra deuda como Reino de España, el brutal déficit público y demás temas impuestos por la señora coyuntura, ahora nos queda una de susto para el próximo viernes, la reforma laboral. ¿Se impondrá la señora realidad a Zapatero? ¿Será capaz de saltarse las amenazas de sus amigos, los sindicatos, tan necesarios en casi todo, pero tan obcecados con no perder poder corporativo en esta guerra?

De vuelta a las jubilaciones a los 67 años ¿quién les dirá a Santander, BBVA, Popular, la Caixa, Caja Madrid, Telefónica, Endesa (perdón Enel) o Iberdrola que se han acabado las prejubilaciones a los 52 años? ¿Miguel Sebastián?

lunes, 14 de diciembre de 2009

El día que Salander y el bidón de gasolina vayan al INEM



Dedicado a ese funcionario-a del INEM que esta harto del apestoso parado que no se entera


Por Ana R. Cañil

Buenos Días. Soy la parada 4.523.555. A Pilar Portero le gusta que el número acabe en 69 y a mí en 55. El gordo va a terminar este año en cinco y en estos momentos deseo que ni uno sólo de los empleados del INEM lleve un número que le permita ganar ni el reintegro de un céntimo de euro.

Veamos. Amanece un Madrid nevado, precioso, pero hay que equiparse para afrontar un día en el que hay que volver a la oficina del INEM de Atocha, ahora en la calle Méndez Álvaro. ¿La razón? Un abono que no entiendo. Primero solicité el paro (el abono es menor que el paro que me corresponde), pero luego y siguiendo los sabios consejos de un amigo, me acerqué otro día más para intentar convertirme en autónomo (así puedo cobrar colaboraciones, osea, chapuzas en el lenguaje de un parado normal) y que con el paro me paguen las cuotas de autónomo. (Con todo, pierdo mi jubilación después de 31 años cotizando, veinte de ellos al máximo, porque para la pensión solo cuentan los últimos 15 años tributados.)

Os ahorro la cola del primer día y la del segundo. Y el trato despectivo de imbéciles. Al fin y al cabo, he sido una privilegiada hasta ahora, por delante mi hay más cuatro millones de desempleados. Me extrañó el cabreo manso de la gente cuando entre las 11 y las 12,30 de la mañana, momento en el que la mitad de las señoritas y señoritos se levantan para ir a tomarse un café, que dura una hora y media. La mayoría de los funcionarios del INEM regresan con la compra hecha como para una semana.

Os ahorro también -todos los que estáis parados lo habéis visto- como algunos de esos empleados de por vida tratan a emigrantes, señores mayores, o personas de aspecto más humilde cada vez que intentan preguntar al guardia -o la guardia que dirían Leire Pajín y Bibiana Aído- alguna duda: "Eh! Usted, oiga, que no tiene nada que preguntarle al guardia, que no es un funcionario!" grita a menudo, en tono desabrido, un empleado, quizá el responsable de la oficina".

Es en ese instante cuando comprendes por qué hay guardias jurados en las oficinas del paro. Es difícil sujetar las ganas de tirarte a la yugular del prepotente que acaba de contestar a un rumano, a una señora marroquí o a un español de aspecto más que sencillo...Lo raro es que no haya más motines.

Pues bien, vuelvo al hilo del texto, que cuando estoy cabreada meto más morcillas de las habituales, que ya es decir. Esta mañana, una amiga me sugiere que no me arruine la hermosa mañana soportando el careto del personal que me toque en Méndez Álvaro y que llame al teléfono de mi oficina de empleo -ahora he cambiado la oficina bancaria por la oficina de paro, una travesía enriquecedora de verdad- que a veces responden. Ese asunto me lo pueden aclarar por teléfono.

El café de hora y media en Mendez Álvaro

A las 9,30 comienzo a marcar. Números de teléfono del INEM Mendez Alvaro, 914686099- o 914686863....Por supuesto, salta la consabida maquinita...Esta usted llamando a la oficina del INEM que atiende a los distritos 2807, 28012 y 28014...si desea usted información sobre contratos pulse uno, si desea información sobre....pulse 2...si desea no sé que pulse 901 11-99-99...Si no, espere que una operadora le atenderá (este es mi caso).

Son las 12,14 de la mañana, han pasado tres horas. Esta por oirse a la operadora que me va a atender. Tras la espera y el correspondiente gasto telefónico, la consabida voz de la maquinita dice "esta extensión no contesta...lamentamos que tenga dificultades...por favor intentelo de nuevo...."

Mi ira va en aumento. Estoy a punto de calzarme las botas y plantarme en Mendez Álvaro, vía tres estaciones de metro con una cámara de fotos en lugar de un bidón de gasolina. Por suerte para mi estómago recuerdo que tengo otro amigo que ha ido a apuntarse esta mañana a esa misma oficina. Le llamo al móvil y ¡Bingo!

"Chica esto es repugnante. Han abierto tarde con lo de la nieve y la gente nos congelabamos de frío en la cola. Pero lo peor es que han hecho lo mismo que tú me decías. Poco antes de las once, por grupos, los que atienden han ido chapando su numerito para irse a desayunar o a lo que sea, y aquí estamos...¿Cómo te van a atender por teléfono si hoy están hablando de la nieve, del frío y llevan horas bajando a tomar café? Te llamo cuando regresen con las bolsas de la compra, a ver si te pilla alguien la consulta!"

Último intento

Son las 12,30. Hago el último intento antes de colgar este post y apelar a ese personal, que tienen hijos y padres y un puesto de trabajo seguro, que están hartos-hartas de soportar asquerosos y pesados parados que nunca se enteran de nada. Llamo al 91 4686099 ....van seis llamadas, pero al fin y al cabo sigo siendo una periodista a la que enseñaron a contrastar sus crónicas con tres fuentes como mínimo, con al menos media docena de intentos... Nada. La máquina y ese "alguien que le atenderá enseguida..." que sigue jugando a la nieve enfrente de la oficina de Mendez Álvaro número 7...

Y entonces me digo que seguro que ese funcionario es un buen tipo, que estoy cabreada y que debo aplicarme el manual de cabecera del parado, que tengo los síntomas psicológicos...Pero nada de ello me funciona. Sólo me acuerdo de Salander y las ganas de coger un bidón de gasolina y una antorcha, más que una cerilla, porque la idea de ir con la cámara como arma y retratar los puestos vacíos de los empleados que se han largado a desayunar y preparar la Navidad me parece una nadería....

Y siento vergüenza porque mi ira estalle ahora, cuando me ha tocado a mí y hace ya muchos meses, muchos, muchos que otros millones de parados han soportado lo mismo...¿Serás tu el siguiente?