lunes, 8 de febrero de 2010

Novena para recuperar la confianza en Zapatero, en Rajoy, en De la Vega, en la deuda pública... y hasta en Raúl

Por Pilar Portero

Puede que sea el síndrome de Estocolmo o la piedad que despiertan las crucifixiones públicas, pero creo que Zapatero, Rajoy y todos los españolitos que hemos puesto nuestro destino en sus manos, necesitamos encomendarnos a alguien que no es de este mundo, llámale como más te guste: Dios, Marx o Soros. Y no es que me mueva el orgullo patrio o la nostalgia por el pasado, carezco de ambos sentimientos. Pero hoy me he levantado y me he dicho: voy a empezar una novena.



Que seas laico no es óbice, también lo es Zapatero y oró junto a Obama el pasado día 4. Ni hagas caso de la reflexión de Nietzche de "la locura es la excepción en los individuos pero la norma en los grupos". Lo auténticamente peligroso es el autoengaño cuyo fin es aplacar la ansiedad. Creernos que la crisis no era para tanto, que los parados no eran para tanto, que el problema de solvencia no era para tanto, que que el presidente sólo escuchara a quién le decía SI no era para tanto o que la eterna ambiguedad e indefinición de Rajoy, tampoco era para tanto. Claro que situarse de pronto en el extremo contrario porque la prensa nacional y extranjera te ha estado machacando durante el fin de semana o porque las mismas agencias de rating que mintieron sobre Lehman y cía lo han dictaminado, resulta tan descabellado e irracional como la anterior postura reinante de mirar hacia otro lado.

Estos son mis objetivos para la novena. Puedes acompañarme, si quieres. No va a obrar milagros tipo que España recupere la calificación doble AA+, o que por fin los distintos partidos firmen un pacto de Estado. Pero sirve para analizar uno mismo la situación, y pensar sin que Krugman o Montoro o Toxo argumente por ti. Enchufa la novena de Beethoven de fondo -por si te inspira-, y recita 10 veces el Ave María, la Internacional o una plegaría de creación propia durante nueve días.

Lunes 8. Por los parados y su santa paciencia.
Martes 9. Por UGT y Comisiones Obreras y su obsesión por hacernos comulgar con ruedas de molino.

Miércoles 10. Por María Teresa Fernández de la Vega y su cabeza.

Jueves 11. Por Rajoy, para que alguien confíe en él.

Viernes 12. Por los especuladores y su conciencia -¿la tienen?-.

Sábado 13. Por ti y por mi, futuros pensionistas a dos velas.
Domingo 14. Por la prensa y sus interesadas y cambiantes visiones de la realidad - ¿te acuerdas de cómo El País celebraba los brotes verdes el pasado mayo?-.

Lunes 15. Por Raúl para que recupere la gloria a lo Guti
Martes 16. Por Zapatero y su su clarividencia. Pobre, ¡qué da pena ya!

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