jueves, 3 de diciembre de 2009

Por qué AQMI tiene tan acojonado al Gobierno


Por Pilar Portero
"Hay que armarse de paciencia. Es un asunto muy complejo y que seguramente va para largo. No va a ser fácil". Mª Teresa Fernández de la Vega
, mudó la sonrisa por gravedad, cuando en la puerta del hemiciclo le preguntamos ayer mismo por los tres cooperantes catalanes secuestrados en la carretera que une Nuakchot con Nuadibú, en Mauritania.

Sólo unos minutos antes, un asesor socialista recordaba violentas acciones atribuidas a Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI), como el asesinato de una familia de turistas franceses justo hace ahora dos años cerca de la ciudad de Aleg (260 kilómetros al sureste de Nuakchot), la muerte de un cooperante estadounidense el pasado mes de junio y el ataque suicida contra la Embajada francesa en agosto. "Es como para estar muy preocupado, porque o exigen un rescate o que se libere a presos de la organización. Y esta gente, no se anda con tonterías", reflexiona el asesor cercano al poder. El propio Rubalcaba ha reconocido que el grupo terrorista es implacable.

Pero ¿quién es AQMI para sobrecoger de tal man
era? Este grupo terrorista islámico lucha por restaurar la pureza de la Sharía en todo el mundo musulmán ante la amenaza de Occidente. España y Francia son los dos principales proveedores de diversos materiales a Mauritania. Uno de los motivos por los que el grupo terrorista los ha enfocado con su teleobjetivo.


Por lo pronto, los 'hijos' de Bin Laden y de Zawahiri se multiplican día a día en el Sahel, la zona comprendida entre el Sahara y Africa Central que abarca cerca de 4 millones de km2, y países tan dispares como el sur de Mauritania, Senegal, Malí, Argelia, el norte de Guinea y Burkina Faso, Níger, norte de Nigeria y Camerún, Chad, Sudán y Eritrea. Las dispersas células terroristas que han encontrado un paraíso en el que ocultarse, entrenarse e intercambiar favores con otros grupos locales, son desconocidas hasta que se activan y atentan. Ni tan siquiera los expertos aciertan a cifrar el número de seguidores, unos concluyen que se trata de un par de centenares y otros de más de 4.000.

El Sahel es una prometedora potencia energética en la que EEUU, sobre todo, y Europa están invirtiendo para extraer su riqueza de gas y petróleo. Eso alimenta, además, el odio contra el imperialismo que esgrimen los fundamentalistas islámicos en su cruzada contra la modernización del mundo islámico.

El presidente Zapatero cuenta, en esta ocasión, con la experiencia sobre el terreno de Bernardino León. El actual secretario de Presidencia, estuvo destinado en Argelia desde el año 1992 a 1995. Su irrefrenable tendencia a acompañar a los GEOS en todas las misiones que podía, le valió el apodo de 'Rambo'. Justo allí pudo experimentar cómo los voluntarios argelinos, veteranos de la guerra de Afganistán, los mismos que lucharon por su libertad contra los rusos, fueron virando hacía el radicalismo y alineándose con los talibanes. Además, Alonso Dezcallar,el embajador en Mauritania, es hermano de Jorge Dezcallar, con el que Bernardino León comparte una profunda amistad.

Claro que la inquietante omnipresencia de AQMI y su avance, mudo pero contundente, no es lo que quita el sueño al Gobierno. El miedo a corto plazo lo desencadena la posibilidad real de que la liberación se complique. La alarma mediática creada por el Alakrana puede quedarse en nada ante este nuevo imprevisto, que surge de nuevo en un país con unos códigos muy particulares. Es sólo cuestión de tiempo que las familias y amigos comiencen a desesperarse.

Recomendación: "La torre elevada", del merecidamente laureado periodista Lawrence Wright, es un instructivo y apasionante libro que ayuda a entender los inicios de la yihad y cómo un chaval de tan sólo 15 años, Al Zawahiri, culto y comprometido, comienza fundando una célula con el fin de derrocar al gobierno egipcio de Nasser y acaba convertido en el inteligente socio de Bin Laden.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

¡Qué orgasmo ir al Congreso y no escucharle!


Por Pilar Portero
Ay, Dios mio, que llego tarde, que ya debe ir el presidente por la medida tropecientos mil. Y yo aquí, atrapada en un atasco, cercada por esta especie de trincheras made in Gallardón.
Espera, pero si soy una parada, la 4.357.228 -la cifra es aproximada aunque ya tengo tarjeta del Inem-. Caigo de pronto en que no tengo que correr para aguantar más de lo mismo. Ni tragarme los repetitivos planes gubernamentales. Un recopilatorio de intenciones a los que se les ha bautizado con tantos nombres diferentes que padece un trastorno de personalidad.

Por fin, me planto en los pasillos del Congreso y se me empiezan a tirar a la cara los líderes y portavoces de los distintos partidos. En sentido figurado. Porque el debate de hoy, más que de si la Economía puede ser sostenible o no a largo plazo y de cómo obrar el milagro, ha ido de parados. De cifras en lugar de personas. Metida en mi nuevo rol, abordó al ministro de Trabajo, Celestino Corbacho. ¿Qué es lo mejor de la futura ley de economía sostenible? Intenta zafarse pero le acorralo. Sin salida, contesta "me gusta todo". Hombre, soy tonta pero no tanto. ¿Habrá algo en concreto? "Lo referente al empleo". Bingo, ha acertado. Le ha costado lo suyo pero al final ha ganado el apartamento en Benidorm.

Reverberan los ecos de Rajoy. Su discursero oficial, Lasalle, le ha vuelto a coser un traje a medida con la ayuda de los listillos económicos, Álvaro Nadal y Fátima Bañez. Metafóricas ironías como "Todo lo que usted nos ofrece no es más que un rótulo luminoso en un solar vacío", y un estilo pelín bisoñé, como de parlamentario antiguo, el mismo que viste y calza el presidente popular: "En las bellas declaraciones de principios coincidimos completamente, tanto despiertos como soñando. Pero el problema está en pasar todo esto de las musas al teatro".

Pasilleo un rato. Algunos compañeros me dan el pésame por el cierre de soitu.es. Y uno de los veteranos me confiesa "antes me hago periodista maricón que periodista online y eso que hasta "Zero" acaba de cerrar su edición en papel". En los corrillos se hacen quinielas sobre los apoyos con que cuenta el Gobierno. Me excita tanto saber que no tengo que escribir nada de esto que me siento casi una pervertida. ¿Conocían la teoría de que las mujeres también eyaculan? Pues eso.

Felipe: ¿Adivina quién viene a cenar esta noche?

Por Ana R. Cañil
Mano a mano, los dos frente a frente y ¡en casa de González!. Ese piso nuevo del Barrio de Salamanca donde el ex presidente del Gobierno se ha instalado tras su separación. Hasta allí se trasladó hace unos días José Luis Rodríguez Zapatero para degustar uno de los menús que le gusta preparar al propio González.
















La cena se la debía, es verdad, porque Felipe había estado en La Moncloa antes del verano. Hablaron y hablaron y hablaron. Los dos son incapaces de permanecer callados más de diez minutos, mientras escuchan al otro. Se quitaron la palabra o eso dan por hecho quienes saben lo que se coció en la encuentro, pero ninguno de los dos se sinceró del todo con el otro. Guardaron las formas, que ya se encargan luego sus respectivos acólitos de poner en circulación las ironías del uno sobre el otro. Que si la edad, que no saber estar callado a tiempo, que si la falta de modestia entre estos jóvenes... En fin, esos tópicos entre la joven y la vieja guardia, que cuando luego se ven de frente, se lavan echando la culpa a la prensa.

Ambos líderes abordaron el futuro de la presidencia española de la UE a partir del 1 de enero. La única ocasión en que José Luis prestó interesada atención. González preside el Grupo de Reflexión sobre el Futuro de Europa. Antes de volver al Palacio, Zapatero le sugirió un favorcito a Felipe: "¿Y si te vienes al mitin del domingo?". El apoyo al Plan de Economía Sostenible estaba implícito en la invitación al acto.

De lo que no le dio detalles fue de que se estrenaba una nueva escenificación mitinera, más próxima a los ciudadanos, más marketing, más dirigida a epatar para nublar la falta de contenidos reales.

martes, 1 de diciembre de 2009

Oliart, el viejo que contaba historias de amor

Por Pilar Portero

No hay hazaña de amor más épica que lograr que una plantilla de 4.000 trabajadores se enamore de un proyecto y lo haga resurgir con ese brío que sólo es achacable a la pasión. Sin embargo, esa es la estrategia que Alberto Oliart ha presentado hoy en su primera comparecencia en el Congreso ante la Comisión Mixta de RTVE.

Por lo pronto me ha seducido a mí. Reconozco que cuando Zapatero soltó su nombre, dije: ya está otra vez el presidente con su afán de figurar en el Guinness de los Records. Además me resultó una broma de mal gusto que la misma casa que está cepillándose a algunos profesionales brillantes sólo porque han cumplido los 52 años, eligiera a un octogenario para afrontar el apagón analógico y la transición a la televisión digital.

Caigo rendida ante su inteligencia, su risa placentera, la ausencia de resquemor, la seguridad que exhala, sus deliciosas batallitas... "Mi mujer y yo no nos perdemos "La Señora". Le digo: mira lo que hacen en mi televisión. Me gusta por lo bien que recrea la época y por lo guapas que son las actrices, además de buenas profesionales claro -añade rápidamente al darse cuenta de que no es políticamente correcto soltar un argumento tan carnal-. Luego resulta que cuando hablo con otras señoras amigas o con mis cuñadas, todas los ven y opinan lo mismo".

Oliart, a pesar de haber sido político, se ha quitado de encima cualquier impostura, el lenguaje hueco y las medias mentiras. Oliart es un valiente, como todos aquellos que acumulan experiencia y han vivido casi todo. "Tenéis que comprometeros vosotros, ustedes -rectifica- señorías", dice con una naturalidad que desarma cuando exige, sin tapujos, que la corporación necesita contar con más financiación y que va a llorar hasta conseguirla. "El no ya lo tengo. Ahora voy a por el sí. Y creo que lo lograré. Que conste que no cuento con 1200 millones de euros, como dicen ustedes. Después de pagar el IVA quedan 1073".

Aunque lo que más preocupa a Oliart no es el dinero sino "motivar a la gente, a los trabajadores porque entonces el giro será muy fácil". Me entran ganas de ponerme en pie y aplaudir como una loca. Parece obvio, ¿verdad? pero que complicado es encontrarse con un jefe capaz de entender que sin la complicidad de la plantilla, desde el primero hasta el último, no es posible obtener la gloria. Muchos, incluso cuando han sido capaces de implicar a sus empleados, piensan, enajenados por la necedad humana, que es su genialidad en exclusiva, la causa del éxito.

Con una generosidad que no merecían, ha explicado a sus señorías el método que ha aplicado siempre y que hasta ahora le ha procurado excelentes resultados: "1º) Tener claro los objetivos y 2º) Ser muy pragmático para alcanzarlos. Lo que se consigue únicamente cuando la gente te apoya por convicción y no por obligación". Puro sentido común. Inteligencia emocional a tope que diría el psicólogo Daniel Goleman. Química laboral, según los tratados de últimas tendencias en RRHH (Recursos Humanos).

Claro que sus señorías estaban en otra película, en la que se montan a diario y tan rentable les resulta. La bronca esta vez era por determinar si resultaba o no procedente que el elegante Oliart, con su traje gris con chaleco y su porte distinguido, se encontrara compareciendo allí cuando sólo hace una seis días que ocupa el cargo. El socialista Óscar López, apoyado por el diputado vasco Agirretxea y por Llamazares -que se ha largado tras soltar un discursete fast-food-, peleaba con la popular Luisa Fernanda Rudí -presidenta de esta comisión- como si les fuera la vida en ello mientras Oliart gravitaba sobre el absurdo rifirafe. En cambio, cuando el razonable viejo, echaba mano de una anécdota de su larga vida para apostillar una idea con un ejemplo, ellos intercambiaban miraditas guasonas como diciendo 'otra batallita más'. Es la primera vez que yo he estado presente en una comisión en la que los diputados renuncian a agotar su turno de preguntas, o que se dan por satisfechos con la respuesta dedicada a otro, como ha hecho Óscar López.

Si al menos sus señorías fuesen conscientes del patetismo que desprenden, no emplearían un tono condescendiente -como el habla con un niño-, sobre todos los hombres, ni gesticularían al escuchar cómo Arzallus, con el que Oliart ha contado que discutió ardientemente el Estatuto vasco, le abrazó con ímpetu al final. Ni cuando para ilustrar lo importante que es buscar el compromiso día a día, el presidente de RTVE, ha explicado cómo Fraga, Herrero de Miñon, Jordi Solé Turá y Gregorio Peces Barba perseguían el compromiso constante para sacar adelante la Constitución.

Me quedo con las ganas de vitorearle pero no de acercarme a saludarle y felicitarle. Puedo presentarme sin batir mi marca en hablar al político en el menor tiempo posible antes de que se te escape. Oliart me mira a los ojos y se para mientras me deshago en una sincera enhorabuena. Gasta su tiempo conmigo. Un detalle que me basta para cerciorarme de que no es como los demás.


Nota: Me tomo la libertad de recomendarles que devoren "El viejo que leía historias de amor" de Luis Sepulveda, el escritor chileno que vive ahora en Gijón y al que he tomado prestado el título.

Zapatero, mañana candidato al Nobel de Economía


Por Ana R. Cañil
Hace unas semanas, poco más de media docena de economistas se sentaron a cenar con Zapatero en La Moncloa. Es algo habitual. Los invita el director de la Oficina Económica de la Presidencia del Gobierno, Javier Vallés.
Angel Laborda, Emilio Ontiveros, Juan José Toribio o Jose Carlos Diez -el joven y optimista alto cargo de Intermoney- eran algunos de los asistentes. Destacaban las ausencias del director del Servicio de Estudios del BBVA, José Luis Escrivá o de uno de los principales socios de AFI, Jose Antonio Herce. Aunque la selección responde a criterios aleatorios, más bien vinculados a los temas a abordar y el momento, la verdad es que el presidente se reserva el privilegio de incluir a unos u otros en la lista. Un sistema que, bien administrado, pasa a ser efectivo cuando te borran de la próxima cena. A no ser que suceda por causa mayor, que el invitado no pueda.

En ese caso, la cena tenía lugar unas semanas antes de que se aprobara el PES (Plan de Economía Sostenible) y los asistentes, todos prudentes y mudos si se les pregunta por la cena, salieron perplejos.

Alguno acabó confundido y con la seguridad de que el rumor-broma de que Leire Pajín y Bibiana Aído, fans del Zapatero líder de la galaxia de Obama -los dos mejores mandatarios del planeta- van a presionar para que alguien presente al presidente español como candidato al Nobel de Economía, pueda convertirse en realidad. Ya se sabe, el ego es un caballo desbocado en determinados líderes.

Zapatero se escuchó a sí mismo más que a los profesores convocados. Dejo entrever lo que puede ser el golpe de mañana o de finales de este año, que en el último trimestre de 2009, el PIB español dejara de ser negativo, una o dos o tres décimas por debajo de cero y no hará falta esperar al primer o segundo trimestre del 2010.

¿Y el paro, el drama nacional? Ni una palabra de reforma del mercado laboral, aunque sí de cajas y ajuste del sector. El más osado, dicen, fue el pizpireto José Carlos Diez, por su optimismo, que jaleaba el buen humor y las ocurrencias del presidente, quien al parecer ha intentado aprender en que consiste el PIB desestructurado, como la cocina de El Bulli.

Muestra de que el presidente considera que domina la economía, esa asignatura que Jordi Sevilla quiso enseñarle en dos tardes y le costo el titulo de ministro, el presidente acudió a La Sexta para hablar de economía sin complejos y ya ha pedido a CNN+ medirse con Toribio y Ontiveros, que semanalmente mantienen un debate económico. ¿Quien da más?

A la vista de estos pequeños detalles ¿quien duda de qué mañana ZP no se descolgara con alguna medida estrella? Por ejemplo, el impuesto ecológico o algún guiño más a la negociación colectiva, con tal de que Gerardo Díaz Ferrán desbloquee el proceso.

Claro que ese desbloqueo ha pasado también a depender de otros intereses, lejanos a los de los trabajadores españoles. Menos a los de las empresas de Díaz Ferrán. Por cierto ¿sabe alguien en que quedaron las conversaciones de la presidenta de la Vega cuando fue a Buenos Aires (y se perdió el clímax del secuestro del Alakrana) y abordó con la cúpula de Aerolíneas Argentinas los problemas de Díaz Ferrán?

Bueno, no perdamos el hilo. De vuelta a las clases económicas de ZP y a los conejos de la chistera de mañana, más vale sonreír cuando se extiende el malhadado rumor de que Leire Pajín y Bibiana Aído no ven mal que alguien presente la candidatura de Zapatero a próximo Nobel de Economía. No es coña. Por menos, ¿no le han dado al otro líder Obama el de la Paz? Todo queda entre iguales.

lunes, 30 de noviembre de 2009

Tu jefe+ tus ideas= su sueldo


Por Pilar Portero
Puede que a tu jefe estén felicitándole en este momento por ese proyecto que tu solito pariste y al que él añadió dos o tres sugerencias para poder creerse que en realidad sin esa guinda no habría quedado redondo. Puede, incluso, que estés en el paro y que, encima, no puedas enriquecer tu currículum con las ideas que otro se ha cosido al traje de Ermenegildo Zegna. Ah! se siente. Ya sabías antes de aceptar el empleo como funciona el sistema, ¿no? Claro que ni tan siquiera es eso lo que más te jode. Duele la puñalada cuando se supone que ya has sido convenientemente exprimido.

Por eso, la posibilidad de que Elena Salgado se atreviese de una vez a poner límites a las estratosféricas retribuciones de los directivos era una medida tan deseada entre los trabajadores cualificados, hoy abonados al Inem a su pesar. Sin embargo, el punching ball de Zapatero en materia económica se ha vuelto a quedar a las puertas, y eso que se nota que ella es la primera que está esperando tirarse a la yugular de quienes nos han puesto al pie de los caballos.

Me desinflé el viernes escuchando a Salgado en la rueda de prensa del Consejo de Ministros en la que se dibujó el publicitado plan de Economía Sostenible. En ese pre test que suele hacer Zapatero antes de comparecer como si fuese una estrella del rock -el miercoles 2 de diciembre-, la vice segunda tuvo que reconocer que amagar amaga, pero nada más. Las empresas cotizadas deberán someter la remuneración de sus directivos a voto en las juntas de accionistas sin incluirlo en los puntos del día para que no pase desapercibido.

Sus palabras sonaron vacías: "Se trata de que exista mayor transparencia en las remuneraciones del personal directivo". Esto es lo mismo que cuando se vota en el Congreso a puerta cerrada y de forma anónima, si los diputados pueden realizar actividades por las que ingresan, al margen del desempeño de sus funciones en la Cámara. Pocos votan NO, porque mañana cualquiera puede estar en su lugar. Puede que un grupo de pequeños accionistas, proteste. Pero al final, las empresas están en manos de un grupo que pacta de antemano y al que es imposible imponerse. Así que la suma seguirá dando idéntico resultado al del titular.

viernes, 27 de noviembre de 2009

El culo indultado de Michelle Obama

















Por Pilar Portero

Pavo asado y jamón asado como plato principal con guarniciones varias: pastel de maíz, pastel de ostras, macarrones con queso, batatas, puré de patatas, ensalada verde, judías verdes y una selección de postres ultracalórica. Tarta de crema de plátano, pastel de calabaza, tarta de manzana, tarta de patata dulce o pastel de cerezas para rematar una cena en la que ya se cuenta con coger unos kilos.

Es la tradicional celebración de Acción de Gracias, la gran fiesta familiar estadounidense que este año se ha celebrado el 26 de noviembre. Y este es el menú con el que se han puesto las botas los Obama y los cerca de 50 familiares, amigos y hasta personal de la Casa Blanca que compartieron tan entrañable noche alrededor de la mesa. Según el manual de instrucciones, los presidentes de los United, tienen el honor de indultar a un pavo. Un hermoso ejemplar, criado con los mejores piensos y en libertad. En el país de las oportunidades como no se le iba a dar a un pavo el derecho a la vida.

Y por favor, no me vengan ahora los lectores con reivindicaciones tipo "¿y por qué no revisan con más celeridad las penas de los cientos de condenados que esperan en el corredor de la muerte que la justicia responda y les pongan en la calle, sobre todo si pertenecen a ese porcentaje de infelices a los que se acusa de haber cometido un crimen del que no son autores?". Este no es el post de las reivindicaciones. Bueno si, pero son mucho más superficiales.

En realidad lo que interesa hoy, es el trasero de la primera dama. Rotundo y bien nutrido. Sin complejos, sin sangrientas liposucciones de por medio. Un culo que es el orgullo de la Casa Blanca y de su marido. No hay más que cotillear el flickr de la residencia presidencial. Al fotógrafo, el mismo que inmortalizó a la familia Zapatero con sus niñas adolescentes posando con Obama, le pierde la retaguardia de Michelle. Pero la cadena de admiradores se amplia porque el encargado de seleccionar las fotos, también peca de lo mismo. Y, sin duda, todos cuentan con la bendición de su marido y de la propia interesada en último término. Ella, ha indultado su culo. Se la nota orgullosa de que la parte más prominente de su cuerpo tenga el protagonismo que le corresponde. Ni se mata con dietas estrictas ni se somete a agresivos tratamientos corporales aunque presume de alimentarse de forma sana.

No hay acto oficial en el que las prietas nalgas de Michelle pasen desapercibidas. La foto que ilustra este post se tomó la noche que una pareja de fans se colaron en la cena en honor del
primer ministro de India, justo el día anterior a Acción de Gracias. Así que hoy su anatomía registrará el superávit de hidratos de carbono. Mola eso de que Barack perdone la vida a un pavo de Carolina del Norte y que su mujer preserve su culo de las tendencias imperantes. Qué le otorguen denominación de origen ya.

Batallita personal: Yo pasé una noche de Acción de Gracias de hace nosecuantos años en una parroquia de Nueva York, sentada a la mesa con personas que no tenían a nadie con quien cenar y algún que otro indigente, más unos cuantos estudiantes españoles. Superabundante. Inolvidable. Al final de la cena, se repartieron las sobras. Hicimos cola y nos llevamos la ración que nos correspondía. Me sentí fatal. Sabía que jamás podría ingerir más pavo.