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lunes, 14 de marzo de 2011

¿Quiere Zapatero ser Suárez o se está rearmando para volver a presentarse?

Por Pilar Portero
El reducido entorno de confianza del presidente está dejando correr una nueva opción que se suma al catálogo de incertidumbres. Zapatero podría dimitir, como en su día hizo Adolfo Suarez por el bien de España justo hace 30 años. Esta vez, con Rubalcaba en el papel de Calvo Sotelo. Claro que el actual vice produce terrores nocturnos a todos aquellos que pelearon en el XXXV Congreso del PSOE para cortar el paso al poder a personajes como él. ¿No será que ZP se está intentando rearmar para las Generales, mientras se quita de en medio a los sucesores que él mismo puso a competir?

Reune todos los ingredientes para triunfar como best seller de intriga política del año. Si convirtiéramos en novela la supuesta sucesión de Zapatero, barría. Sólo hay que repasar lo sucedido en capítulos recientes para entender esta nueva trama basada en la inmolación por el bien del partido  -y del país- que supondría la dimisión y la cesión del cetro a Rubalcaba. A lo Suárez.

Con el frente anti Rubalcaba agrupado en torno a Chacón -que está desempeñando el mismo rol que Rosa Díez jugó en el famoso Congreso de Nueva Vía cuando los detractores de Bono la usaron como arma política-, movilizando a los indecisos para frenar el ascenso del ministro de Interior, arranca el nuevo capítulo. Trepidante. Y es que la ministra de Defensa tiene un marido que es, antes que nada, su jefe de campaña. Miguel Barroso pasa parte del día alternando sms y llamadas a los supuestos líderes de opinión de los medios para darles su visión de los hechos con más actualización que twitter. Chacón, como todos los protagonistas de esta historia, no se lleva a los socialistas de calle gracias a su tirón político, simplemente es la opción B. "Zapatero se ha quedado sin equipo. Ha tenido fieles y peones. Los fieles son ya poquísimos: Angelica Rubio, Javier de Paz y José Miguel Vidal -el primo de Zapatero-. Incluso a estos ha conseguido cabrearles. Se ha comido a la generación del XXXV Congreso, instigado por Rubalcaba y Blanco, y ahora el desierto se extiende a su alrededor. Lo único que puede evitar la sucesión de Rubalcaba, es la opción de Carme Chacón", analiza un ex miembro del ejecutivo.

Zapatero debe estar disfrutando porque es conocida su afición, entre los que han trabajado a su vera, a lanzar a competir a candidatos. Deporte que practica desde sus tiempos como diputado por León. La escenificación de sus reuniones en el Congreso de los Diputados con Bono, con la prensa de testigo, forman parte de esa tendencia a despertar los celos y la inquietud en los candidatos a sustituirle. ¿Es que no podían mantenerlas privadamente en la Moncloa, sin que nadie se enterase? Si, pero entonces qué gracia tendrían.

El margen de incentridumbre crece, alimentado con fruición por el presidente. En esa línea, se desmonta el mítin de Vistalegre. "A la Ejecutiva nos llegó ya hecho. No se debatió porque hay asuntos que están tan cocinados por quién manda que lo suyo es apoyarlos. Si tenemos algo que aportar, hablamos, pero en este caso comprendimos que era lo más acertado. El PP quiere destruir al presidente y lo mejor es preservarle. Dejar que los alcaldes y los candidatos autonómicos expliquen su gestión. lo cual no quita para que acuda a algunos mítines", explica un miembro de la Ejecutiva Nacional sobre la reunión del pasado lunes 7 de marzo. Otro socialista con solera añade que además Vistalegre es una plaza muy difícil de llenar por los militantes tal y como están las cosas: "En todas las familias hay parados, la crisis ha dañado a Zapatero al ser tan presidencialista, acuérdate que ha sido el único presidente que ha ganado unas elecciones con las siglas ZP, es decir él personalmente, y eso ahora pasa factura. Imagínate la plaza medio vacía. No nos podíamos arriesgar".

Zapatero había previsto salir por la puerta grande y pasar a la historia como un político desprendido, capaz de ceder el poder en la cumbre de una gloriosa gestión, hasta que la crisis trastocó sus planes. Con el desánimo instalado en el partido, la salida digna es compleja de dibujar. Puede inmolarse en aras del partido pero quedará para la posteridad como un cobarde que no supo asumir la derrota. Nadie buceará en las hemerotecas dentro de 100 años para contextualizar al milímetro lo que sucedió. Desgastar en lo que falta hasta las generales a Rubalcaba sería perfecto para Blanco, que podría entonces erigirse en la única esperanza blanca, siendo como es el secretario general del PSOE, pero a Zapatero no le aportaría grandes beneficios en términos históricos -que es como los presidentes se miran a si mismos-. Aguantar y volverse a presentar puede ser su objetivo. Hundirse con el barco y no saltar antes de que se hunda. Yo creo que en el último momento estará de nuevo en los carteles electorales.

jueves, 4 de marzo de 2010

El ex director del "Público" sobre el campo de minas de La Moncloa.

secretaria
Por Cañil y Portero

Félix Monteira, hasta hoy director de Publico, le ha echado un par de huevos diciendo que sí a Zapatero. El experimentado periodista -realizó el grueso de su carrera profesional en El País- llega a La Moncloa en un momento de crisis brutal, con la credibilidad del Gobierno -y sobre todo de Zapatero- por los suelos, y tras unas últimas semanas donde los errores de comunicación han sido hasta reconocidos por las dos vicepresidentas, De la Vega y Salgado. A Monteira le sustituirá Jesús Maraña.
Lo peor para Monteira no será atender y hacer frente a la prensa de la ultraderecha y a las insidias o razones del PP -que de todo practican- sino poner orden en el corral de gallinas y gallos que hay montado en el palacio de la Presidencia del Gobierno.

¿Quién manda en comunicación?

Monteira se va a pisar un campo de minas, sembrado por Angélica Rubio, alter ego de Zapatero, el oráculo de lo que sucede en la calle para el presidente; por la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega, que como portavoz del Gobierno en estos seis años es incombustible; por su amiga y jefa de prensa, Angeles Puerta, una profesional que ha hecho buena parte de su carrera en la comunicación del PSOE.
Y como fondo, para temas de trascendencia, se mantiene la influencia del primer secretario de Comunicación de Zapatero, Miguel Barroso, el marido de Carme Chacón y artífice del personaje ZP junto con José Manuel Contreras. Nieves Goicoechea, la ex secretaria de Estado que hoy se marcha, ha aguantado dos años a duras penas. Le devoraron entre todos nada más llegar. Vacíaron su Secretaria de contenido, asumida sobre todo por el equipo De la Vega-Puerta y Angélica Rubio.
Con este panorama, solo cabe admitir que Monteira tiene un par de cataplines para llegar a La Moncloa e intentar poner orden. Y conociendo al periodista senior y profesional que es, está claro que tiene que haber obtenido garantías del propio Zapatero. Es más, solo el presidente en persona puede haberle convencido. A eso va, a poner orden dentro más que fuera. Veremos quien cede poder.

En el Congreso, ni flores

Poco antes de las doce de la mañana, el grueso de los diputados y los colegas del Congreso de los Diputados no sabían aún nada del nombramiento de Monteira, según informe mi bloguera favorita, Pilar Portero. Para sorpresa, la que le ha dado Cristóbal Montoro a la Portero: "¿Félix Monteira? Me parece muy bien, es una elección buena, con un perfil económico que va a necesitar el Gobierno ahora. Y para evitar los fallos de comunicación". Era el único que se había enterado. En el mismo corrillo que montoro, ni Josep Sánchez Llibre, ni alvaro Nadal ni Fátima Báñez tenían idea de la noticia.
Tampoco los socialistas. Un senior del PSOE como Francisco Fernández Marugán, se ha enterado también a preguntas de mi colega de blog. "¿Félix?. Qué bien, me alegro, me parece muy bien" ha confirmado Marugán, otro de los que reconoce la necesidad de mejorar la comunicación del Gobierno. Una hora después, Marugán ha ido ensanchando la sonrisa, sorprendido por la buena elección que ha hecho La Moncloa.