Por Pilar Portero
Aleluya. El presidente Zapatero está disfrutando de su éxito. "Menos mal que a los internautas estos sólo se les inflama la yugular con las descargas. Gracias a Dios que a pesar de que muchos de ellos se han quedado en paro, no usan su poder y su fuerza en la red para exigirme que anime el mercado de trabajo". Algo así debe estar mascullando el presi en su despacho. ¡Qué alivio! Y qué fácil de solucionar.
El modus operandi habitual de Zapatero es sencillo y digno de un reportaje del fallecido Félix Rodríguez de la Fuente. En el patchwork de Economía Sostenible que han hilado entre los distintos ministerios se introduce un pequeño detallito: que Cultura pueda bloquear o clausurar una web que no respete los derechos de autor. Lo peor es que se empieza con canciones, películas y videojuegos, y se acaba prohibiendo el copy-paste. Y eso sí que no. ¿Quién no ha tomado prestada una foto por aquí o un parrafito por allá? Ahí le has dao. La red se levanta en armas y muestra su arsenal. Miles de internautas lanzan sus bombas de racimo y la onda expansiva llega hasta La Moncloa.
Desde que la famosa foto de sus hijas circuló por la red, Zapatero se ha vuelto más sensible. Así que los estrategas del presi se ponen a pensar. Y aunque el jefe transmita la sensación de que improvisa, un equipo en la sombra de asesores experimentados con José Enrique Serrano a la cabeza, discurren por él. Que se reunan los gurús con Ángeles González. Al fin y al cabo la metedura de pata parte de sus dominios. 14 profesionales de este mundillo acuden al encuentro de media hora de duración. Un paripé, desde mi punto de vista. Un triunfo de la red, desde el prisma de los asistentes. Sinde se tiene que ir a inaugurar un museo pero por la tarde insiste en que se mantiene en sus trece. Al rato, SuperZapatero la deja con el culete al aire, como ya es característico en él.
Los internautas se sienten ganadores del pulso al Gobierno gracias a la velocidad con que ha prendido el Manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en Internet. El presidente les guiña un ojo y les convierte en cómplices. La víctima (Sinde) pasa a engrosar la lista de ministros damnificados con Moratinos -el primero del ránking-, Elena Salgado -ley alcohol, cajas, impuestos-, Carme Chacón -Kosovo-, Celestino Corbacho -subsidios-... Y aquí paz y después gloria.
No, si al final Zapatero va a ser tan listo como él se considera.
Que conste que el manifiesto me parece que da en la diana. Pero no se puede seguir mirando hacía otro lado eternamente. Ya que los internautas hemos probado el efecto que surte levantar la voz por un objetivo, seamos ambiciosos y atrevámonos con los que quedan.
Al oído: Provocar es una vocación innata.