Por Pilar Portero y Ana R. Cañil
El Roto, al que sólo le gusta estar presente con su trabajo, nos recibe en su estudio. Un honor y un placer. Charlamos con el artista que a través de la sátira y la ironía más punzante se ha convertido en el cómplice referente visual de las protestas del 15M. Conscientes de lo excepcional del encuentro con Andrés Rábago, disfrutamos escuchando sus reflexiones, tan potentes como sus dibujos. Nos sentamos con Andrés y con sus lienzos a medio terminar muy temprano, en medio del silencio que precisa para dar con la idea que busca. Durante un buen rato entramos, con su beneplácito, en alguno de 'los despachos' de su mente. No podíamos dejar de compartirlo también contigo.![]() |
| "Al dibujarla, sabía que era importante porque era lo que estaba sucediendo" |
El 15M
"El 15M no deja de ser una continuación de mayo del 68. Estamos en el colapso del tiempo. Desde que nació la máquina de vapor, el tiempo se ha ido acercando al espacio y ha terminado colapsando. Aunque ese cambio no es visible, pero apunta a lo que se está viviendo ahora. Los jóvenes del 15m son portadores de lo que se está haciendo, son canalizadores. El mundo del 15m, según está ahora, forma parte del antiguo sistema. Lo nuevo está por debajo de las protestas. Ya aflorará. Lo que no tengo claro es cómo sera esa interconexión.El ego es una máquina muy peligrosa y si les gana (a los del 15M), será un desastre. Deben seguir abriéndose a esto que está sucediendo, que viene de atrás, sólo así podrá ocurrir algo nuevo. Es un proceso muy lento que durará todavía otros 100 o 200 años. Estamos cambiando nuestra visión.
Mayo del 68 y el 15M tienen en común un intento de liberación. El problema que veo a la situación actual es hablar de economía, que es muy viscosa. La economía la veo como una tira para las moscas porque cuando te acercas te quedas pegado. Hay que evitar el contacto con lo numérico. Es mortal cuando les preguntan ¿qué proponéis? Les exigen sólo respuestas económicas para problemas que ha creado la propia economía. Se está produciendo una modificación de la conciencia. Es algo que estamos creando cada uno y eso es inaceptable para el pensamiento económico. Los cambios van a ir por ahí. Cuando cada persona se dé cuenta de que puede construir su propia realidad, será una experiencia nueva y se producirá el cambio. No es una revolución, sino un cambio de mentalidad. La historia es una ficción, una falsificación de lo que ocurre para mantenernos en perspectiva temporal. Se está viendo estos días claramente".
Su sello
"Soy un mero catalizador de ideas. No soy quien las produce, sino una época. Tengo una parte de mi que está al servicio de eso que es el presente He tenido una formación con el dibujo a través del tiempo y quería ¿quiero? acabar con un dibujo infantilizado. Siempre he pretendido recuperar un lenguaje satírico que viene desde la Edad Media y cuyos mejores exponentes se han dado en épocas convulsas. A mi el dibujito que llaman el mono no me gusta. Mi aportación desde la época de Ops ha sido volcar mi capacidad para ennoblecer ese trabajo. La conciencia no se puede apartar de nada de lo que se hace. No me gusta salir en los medios, pero no hay una voluntad de ocultación, de convertirme en un personaje misterioso, sólo trato de ser discreto. Una vez fui a Canal Plus y alguna vez en alguna exposición he atendido a las cámaras. Estoy presente con lo que hago y evito el cotilleo.
Soy muy responsable ante una viñeta. Si dispones de un espacio público debes ser más responsable. No concibo el concepto de mensaje como algo unidireccional. Me gusta más hablar de participación. El lector tiene que participar, interpretar. Los dibujos cuando son buenos, tienen contenidos amplios en los que cada uno encuentra parte de sí mismo. Con los malos, poca gente se siente representada. Cuando estaba haciendo el de la democracia del 15M, sentía que era importante. Era lo que estaba sucediendo".
"La mejor forma de informarte es el silencio; en el silencio está todo. El silencio y el aislamiento me permiten ver. Hay que retirar los ruidos ambientales, hay que quitarlos de en medio para que no haya un asalto a la intimidad. Ahí se puede escuchar el sonido propio, que lo hemos perdido.
Me levanto a las 7, leo El País, Spiegel, The Economist, algunos medios internacionales... Me pongo a pintar y lo que he ido apuntando mentalmente, ha ido filtrándose en la mente, pasando por los distintos despachos y viendo si se ponían de acuerdo entre sí. Por la tarde, veo cuales de esas ideas han ido creciendo...Las demás se quedan. Recupero también las ideas de otros días, esas que se han ido quedando, voy tamizando y lo dibujo. No me interesa el día a día. Dibujo lo que está pasando o va a pasar, cosas a largo y medio plazo, el movimiento de fondo. Luego es buscar la imagen, que no es fácil. Que tenga contenido".
Sobre la belleza
"Tengo mucho interés en buscar la belleza, algo a lo que todo humano debería aspirar. Nuestra cultura está volcada en lo feo, en lo inarmónico, en lo caótico y eso es perjudicial para la salud mental. Se ha sacralizado al héroe negativo, al drogadicto, al violento, al perdedor que ganaba. La fealdad, desde la plástica es lo que es moderno. Si planteas un ideal de belleza te tildan de sensiblero, de blandito. No hay nada más difícil de conseguir y que más esfuerzo requiera que conseguir lo bello. Es complejo llegar a ser Botticelli. Para mi lo bello es aquello que contiene verdad, aquello en lo que aspirarías verte reflejado, en lo que encontrarías tu propia verdad. Existen muchas formas de belleza que podrían resultar difíciles, no hay un canon. La belleza tiene un algo de eternidad".Ops y El Roto
Ops y El Roto son dos estados personales. He tenido la oportunidad de traspasar tres estratos del alma. Ops era muy Dada, muy mayo del 68. Era la lectura del inconsciente o el preconsciente. Era un psicoanálisis colectivo de una sociedad que venía de 40 años de dictadura y necesitaba una limpieza a fondo. Esa miseria acumulada en el tiempo la lavé con Ops. Con la democracia ya no tenía sentido. Ops era mudo, nunca tuvo palabras. Luego ese lenguaje no se entendía y no le encontraba sentido. Fue surgiendo otro lenguaje más superficial, de la conciencia, que se pregunta ¿qué pasa ahí fuera?. Era más qué pasaba fuera que lo pasaba dentro. El Roto habla.
Hay una 3ªetapa pictórica de qué se sitúa por encima de esa realidad en la que estamos. Pero ese es otro tema. El terreno de la voluntad, de lo sagrado, de hacerse otra vez presente. Empieza a intervenir el espíritu tanto tiempo denigrado en la elaboración de un lenguaje simbólico para transmitir la historia".
Las influencias del influyente
"Hay un homenaje a Hockney y a la elaboración de un lenguaje simbólico. Lo que hago no es habitual de la sátira. Es entre realista y de extrañamiento. Mis referentes son los ingleses del siglo XVIII, grabadores maravillosos que dieron un nivel a la sátira, como Honoré Daumier y toda su escuela, Gross, los dibujantes de entreguerras.
Puede que yo haya abierto caminos que son transitados por otros, pero es algo que yo no haría. No es bueno que tu voz sea impostada por otro".





