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lunes, 23 de mayo de 2011

Diez síntomas malignos del 22-M

Pero no olvidemos la marea de fondo.

Por Ana R. Cañil
 1) Avanza la xenofobia, tomando como bastión una esquina de la civilizada Catalunya. Anglada y su PxC, Xavier García Albiol (PP) en Badalona. Parecido ha sucedido en Finlandia, Dinamarca o Francia.
2) Los nacionalismos confirman su escalada, también como en el resto de Europa, donde cada miembro de la UE es cada día más nacionalista, además de en las regiones interiores.
3) Los dos síntomas anteriores, sumados a la Gran Recesión o crisis económica, son tres causas de manual que nos remontan a situaciones como la República de Weimar o la Europa de entreguerras.
4) La corrupción se convierte en un activo electoral, porque miles de ciudadanos avalan con su voto a decenas de candidatos imputados.
5) A la Unión Europea le da lo mismo que gobierne el PP que el PSOE. Las políticas que nos van a imponer seguirán aumentando el paro. Hay estar pendientes de lo que hacenestos días con una Grecia que se asfixia.
6) La deuda que va a aflorar de los ayuntamientos y de las comunidades autónomas se convertirá en un arma arrojadiza entre los dos grandes partidos y la nota de los mercados para España seguirá empeorando. 
7) La cuarta fuerza política es el voto nulo y la abstención, pero como no están dentro de las instituciones se entiende que son ciudadanos que no se sienten representados por los partidos ni las instituciones que han salido del 22-M. Pero no hay cauces alternativos.
8) #acampadasol, que es un brote de esperanza, amanece más sola que otros días y comienzan los síntomas frikis, con sesiones de "biodanza".
9) Un viejo progre me recuerda que después del Mayo del 68, De Gaulle salió fortalecido en junio, con un 60% de los votos. Le digo que De Gaulle no es Rajoy ni el 15-M,  Mayo-68. Se encoge de hombros.
10) Por favor, que el punto diez alguien lo rellene con optimismo.

sábado, 21 de mayo de 2011

La #spanishrevolution vista desde los comercios de Sol

Por Pilar Portero y Ana R.Cañil
Más de 100 millones de usuarios intercambian comentarios sobre las acampadas en twitter -según Alt1040-, los políticos se muerden la lengua, los medios de masas chupan rueda y miles de personas atestan las plazas de España y se manifiestan en multitud de ciudades del mundo. La euforia se contagia. Pero ¿qué opinan los comerciantes de las zonas de reunión? Preguntamos a los de Sol, en Madrid.
El camarero más joven de la popular cafetería "La Mallorquina"
"Esto no es lo más impresionante que he visto yo aquí. Cuando mataron a Miguel Ángel Blanco o en septiembre de 1975 cuando los últimos fusilamientos del franquismo, la puerta del Sol se venía abajo. Esto tampoco es tanto", nos cuenta José Rubio, que desde hace 30 años trabaja de camarero en la popular cafetería-pastelería "La Mallorquina", establecimiento abierto desde 1894 y testigo de la historia de más de un siglo. Su compañero, el más joven de los camareros que atienden a la multitud de curiosos que esta semana entran atraidos por las vistas privilegiadas sobre Sol, añade caracterizado como un personaje de "Amar en tiempos revueltos": "Nuestros clientes habituales son gente mayor y la acampada les produce cierta prevención. Viene gente a mirar pero menos que de costumbre".

En Topshop, la única tienda de la cadena multinacional británica Arcadia Group en Madrid, situada en Sol esquina con Carretas, las dependientas nos aseguran que han caído las ventas y que "a partir de las siete de la tarde -cierran a las 21 horas- aquí no entra nadie, porque la plaza está tan atestada que es imposible que alguien se plantee venir de compras, se irán a los centros comerciales". Dile a tus jefes que eso os pasa por tener sólo una tienda, les aconseja la Cañil mientras tira una panorámica desde la segunda planta.

Nos dirigimos a Rodilla, el tradicional negocio de sándwiches, en el lado opuesto. Tardamos un rato en rodear la marabunta de la que formamos parte. Roberto podía ser uno más de los acampados pero empalma un cliente con otro mientras nos explica que esta semana están cerrando más tarde y que hay "más afluencia de público durante todo el día". Los locales que despachan pizza en porciones también han experimentado un aumento de billetes a la hora de hacer caja. Un hombre anuncio que hace publicidad de Tattoo Center, en Montera esquina Sol, lo corrobora: "Esa pizzería de ahí enfrente está haciendo una caja de 3000 euros por las noches. Eso si, por el día mal porque los que están instalados se traen su agua, su comida y todo". ¿Y el sitio de tatuajes que anuncias? "Estamos ganando un 60% menos" responde con precisión estadística.
Muchas de las habitaciones y las terrazas del ático, están ocupadas por prensa
Bastante lotería les ha tocado a los acampados al haber ido logrando mantener la #acampadasol repleta como para que se dediquen a tentar más la suerte comprando décimos. En la Administración de Loterías nº43, ubicada justo debajo de la customizada lona gigante de L'Oreal y Paz Vega, no se ha formado cola en toda la semana. "La clientes no tienen sitio y además les da cierto miedo meterse en esta aglomeración", apunta compungida la vendedora.  Lo contrario que en el Hotel Europa, donde no queda ni una habitación libre. ¿Se nos han adelantado los colegas de la prensa? interroga Cañil a un recepcionista maduro y con pocas ganas de hablar. ¿Cuánto cuesta la habitación? "Depende de cuántos la ocupen porque no puede estar subiendo y bajando gente todo el día, pero unos 130 euros". Nos parece caro para un hotel de una estrella, pero las vistas a Sol se pagan. Desde luego es mucho menos que el balcón por el que piden un riñón, según contaba : "Veo un cartel de un balcón que se alquila en Sol, he llamado y piden 600 euros por esta tarde!!" Aquí el que no corre vuela. Hasta Democracia Real Ya ha tenido que advertir sobre el merchandising del movimiento que otros están vendiendo como si fuera oficial. Y es que el negocio, es el negocio por mucho que se interponga una revolución por el medio.

miércoles, 18 de mayo de 2011

¿No decías qué nos nos movíamos? ¿Y ahora qué?

"Anda, Cañil ¿lo ves? ¿No nos decías que no movíamos el culo, que pasábamos? ¿Y ahora qué?". Ese fue el saludo, fundido en un abrazo de María Sánchez Diez @mimapamundi, periodista, exsoitu y peleona, ayer en la Puerta del Sol, bajo una de las farolas centrales y mirando a la sede de la Comunidad de Madrid. "¡Cañiillllll ¿qué te parece, tú que no dabas un duro por nosotros?" fue la siguiente bienvenida de Mariluz Peinado @mluzpeinado, otra plumilla y exsoituera, tan guerrera como la primera. A mi lado, la colega @pilarportero, se descojonaba y hoy aprovecha para pedirme que confiese mis pecados con mis amigos, los de menos de 35. Después llegaron Mariu @janisisalive,
Carla @guillermolo,  @sir_ambrosius, @albertoalmayer...En fin, no sé cuantos más que pasaron por Cochabamba y soportaron mis filípicas de cincuentona trasnochada. 
De izda a dcha; Mariu, María, Irene, Carla, Sara y Guillermo la noche del lunes
Por Ana R. Cañil
Sí, ayer en #acampadasol estaba contenta, como le confirmé a María, aunque me guardé una parte de mis miedos de futuro, que tienen bastante que ver con los achaques. Por que ¿y después del domingo qué? ¿Y qué queréis hacer o decir, o proponer cuando os escuchen? ¿Y a quien favorece esto? Me callé, porque era una la protesta y una fiesta por manifestarse. Por fin habían salido a la calle, eso que yo tanto les había discurseado, ya fuera profesionalmente -"no se hace periodismo a través de la pantalla, primero hay que tocar la piel de la gente, hacer fuentes, pisar asfalto o verde"- o políticamente: "Sí, sí, mucho largar, pero ¿vosotros qué hacéis, generación de ricos y malcriados?". Y se lo había dicho tantas veces, con una prepotencia muy similar a la de los políticos, como si yo hubiera asaltado La Bastilla. (Bueno, chicos, pero algo más que vosotros hasta ayer sí que había hecho, la verdad). Así que me guardé los temores y disfruté con ellos, aunque no compartiera todos sus gritos ni piense que todos los políticos son iguales. 

"Os falta un Sartre o un bloguero torturado como en Egipto. Alguien que canalice esto" dije desde twitter cuando llegué a casa. "No, por Dios, mártires no" me contestó no sé quien. Y María y Mariluz me insistían en Sol: "¡Dale Cañil ¡que no, que no queremos que nos manipulen! (uno de los gritos habituales) y que esto aguante hasta el domingo, aunque no sirva para nada". Disiento, para algo va a servir, entre otras cosas para tapar la boca a muchos como yo.
La verdad es que fue @mimapamundi quien comenzó a provocarme desde ayer por la mañana, cuando vió que me lo estaba pasando pipa en la Puerta del Sol, tuiteando los restos del desalojo, y las confesiones de algún chico que se había quedado "de guardia" como Miguel Diéguez, un honesto que decía "que los medios mentís, que no somos ninis. Si algún compañero de la Complu me ve a mí aquí, diciendo que soy un nini, haciendo dos carreras, me la monta con razón. Pero queremos futuro y que no nos saquen así".

Tras él y otros cuantos me fui hasta la Plaza de Castilla, donde iban a jalear la libertad de los 19 detenidos el domingo en la gran manifestación. Allí ante la puerta principal primero y luego ante el juzgado de guardia todo transcurría entre gritos y protestas, hasta que  saltó ese grupito de radicales. Sí, los definí como antisistema -para cabreo de alguno- y de estilo perroflauta, pero es que no sé me ocurría como describirlos físicamente en twitter. Eran provocadores, de esos a los que creo que la mayoría no están dispuestos a seguir y buscaban la violencia, con unos gritos de "¡asesinos!" a los polis de la puerta que, en ese ambiente, estaban fuera de contexto. Es mi punto de vista.
Bueno, que me enrollo. Seguí hasta la hora de la comida en Plaza Castilla y algunos de mis jóvenes amigos a los que he discurseado se desternillaban de como la mamá se lo estaba pasando pipa. Cierto, hasta ahora no podía entender que con un 45% de paro juvenil, la generación más formada, más brillante y chula que he tratado -aunque un poco dispersa en cuanto a formación ideológica, la verdad chicos- se estuviera callada.

La gente que  vi ayer en Plaza Castilla y luego los miles de Sol son, en su mayoría, normales, mis hijos, los de mis amigos -de la ciudad y del pueblo- más bien cualificados -no encontré el chaval que no acabó los estudios por meterse a la construcción, aunque seguro que hay alguno- y puede que no sepan lo que quieren después del 22-M o de Marzo del 2012, pero sí tienen muy claro lo que no quieren. Al fin, después de tanto gritarles lo de "menos mover el ratón y más mover el culo. No esconderos tras la pantalla" ahí están. Dejé Sol, arrastrando a Pilar Portero y con nostalgia. Tenía que ponerle vahos a mi hijo, me dije.
Lo mejor, cuando llegué a casa y mi hija llamó para decirme que "me quedo a dormir en Sol". Después de apoyar a los soitueros en su acampada, me encontré pensando "pero es que sólo tiene 18 años, la selectividad, que no, que no...". A tiempo, cedí pero con un gran, enorme esfuerzo para controlar mi incoherencia.